Quién es Alí Jamenei, el líder supremo de Irán clave en la escalada con Estados Unidos e Israel
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, concentra el máximo poder político y religioso del país y se ha convertido en una figura clave tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Teherán, que han vuelto a poner el foco sobre su estado y su futuro al frente del régimen.
En los últimos días han surgido dudas sobre su situación tras los bombardeos, aunque las autoridades iraníes han asegurado que no ha resultado alcanzado.
El propio presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que la ofensiva forma parte de una operación de mayor alcance dirigida a debilitar al régimen iraní, lo que ha aumentado la incertidumbre sobre la estabilidad del liderazgo del país.
El hombre que concentra todo el poder político, militar y religioso en Irán
La relevancia de Jamenei es absoluta dentro del sistema político iraní. Como líder supremo, está por encima del presidente y controla las principales instituciones del Estado, incluyendo las Fuerzas Armadas, el poder judicial y los órganos encargados de supervisar las elecciones. Además, tiene la última palabra en cuestiones estratégicas como el programa nuclear o la política exterior.
Ante el riesgo que supone el actual escenario militar, el propio Jamenei ha llegado a designar posibles sucesores para garantizar la continuidad del régimen en caso de ser asesinado o morir durante un ataque.
Según diversas informaciones, el líder iraní ha nombrado varios candidatos y ha reorganizado puestos clave del Gobierno y del ejército como medida preventiva ante una posible escalada del conflicto.
Jamenei nació en 1939 en la ciudad de Mashhad y participó activamente en la revolución islámica que derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi en 1979. Durante esa etapa fue detenido en varias ocasiones y también sobrevivió a un atentado que le dejó secuelas permanentes en el brazo derecho.
Su ascenso político se consolidó en los años ochenta, cuando fue presidente de Irán en plena guerra con Irak. Tras la muerte del ayatolá Ruhollah Jomeini en 1989, fue elegido por la Asamblea de Expertos como líder supremo, cargo que ocupa desde entonces y que tiene carácter vitalicio.
Desde su llegada al poder en 1989, Jamenei ha desempeñado un papel decisivo en la política regional. Bajo su liderazgo, Irán ha reforzado su influencia en Oriente Medio y ha mantenido una confrontación constante con Estados Unidos e Israel, especialmente en torno a su programa nuclear, uno de los principales focos de tensión internacional.
Su figura es clave para la estabilidad del régimen iraní, por lo que cualquier información sobre su estado o su posible sucesión tiene implicaciones directas en el equilibrio político y militar de Oriente Medio.