¿Quiénes son los aliados de Irán en Oriente Medio? Así funciona la red de alianzas de Alí Jamenei
Las autoridades de Irán han logrado consolidar en las últimas dos décadas un entramado de alianzas estratégicas que se extiende por varios países de Oriente Medio, este conglomerado de socios, conocido como el “eje de la Resistencia”, no solo responde a una afinidad ideológica, sino que también obedece a intereses geopolíticos concretos y, en muchos casos, a objetivos nacionalistas de cada grupo.
La muerte del presidente iraquí Sadam Husein en 2003 abrió una ventana de oportunidad para que Teherán extendiera su influencia hacia el oeste, estableciendo un corredor terrestre que conecta Irán con el Líbano a través de Irak y Siria.
Hezbolá y Hamás, dos pilares fundamentales en la estrategia iraní
Dentro de esta red de alianzas, el partido chií libanés Hezbolá ocupa un lugar preeminente, nacido en 1982 como respuesta a la invasión israelí del Líbano y bajo el influjo de la Revolución Islámica iraní, este movimiento, dirigido actualmente por Naim Qassem tras la muerte de Hasán Nasrala, ha sido el brazo armado más efectivo de Teherán en la frontera norte de Israel.
La Unión Europea lo incluye en sus listas de organizaciones terroristas, pero para la República Islámica representa un socio incondicional que ha intensificado sus acciones contra territorio israelí desde el inicio de la guerra en Gaza.
En los territorios palestinos, la formación conocida como Hamás constituye otro de los eslabones cruciales, fundada en 1987 por Ahmed Yasín y Abdulaziz al Rantasi a partir de una rama de los Hermanos Musulmanes, esta milicia islamista se ha convertido en el grupo con mayor capacidad operativa para golpear a Israel.
Su ascenso al poder en la Franja de Gaza tras las elecciones de 2006 y el posterior conflicto armado desatado el 7 de octubre de 2023 la sitúan en el centro de la confrontación regional, con un respaldo logístico y financiero proveniente de Teherán.
Más al sur, en la península arábiga, la República Islámica mantiene su apoyo a los rebeldes hutíes de Yemen. Este grupo, que tomó el control de Saná y amplias zonas del país en 2014, ha logrado resistir los bombardeos de una coalición internacional y ha expandido el conflicto al mar Rojo, donde ataca embarcaciones vinculadas a Israel, Estados Unidos o Reino Unido.
El entramado se completa con las milicias chiíes en Irak y Siria, en el primer país, diversas facciones armadas que combatieron a la ocupación estadounidense después de 2003 actúan ahora contra intereses israelíes y estadounidenses en la región.
En Siria, Teherán sostiene a las Brigadas Fatemiyún y Zainebiyún, formadas por combatientes afganos y paquistaníes, que operan bajo la supervisión de la Guardia Revolucionaria. La alianza con el gobierno sirio se remonta a 1979 y convierte a Damasco en un socio indispensable para mantener la conexión territorial con Hezbolá.