Medio Oriente: las pérdidas humanas tras la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán y sus represalias
La escala de violencia en Medio Oriente alcanzó un punto de no retorno tras la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado 28 de febrero. A medida que se disipa el humo de los bombardeos, comienza el balance de víctimas tanto de la operación inicial como de las represalias iraníes.
Según los reportes confirmados por la Media Luna Roja y medios oficiales, la primera oleada de ataques sobre territorio iraní ha dejado un número preliminar de más de 201 fallecidos y al menos 747 heridos, cifras que las autoridades advierten podrían seguir en aumento debido a la gravedad de los daños estructurales.
Operación militar: la muerte de Alí Jameneí
El golpe más contundente a la cúpula política y religiosa de la República Islámica fue el bombardeo a la residencia oficial en Teherán, donde se confirmó la muerte del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jameneí. En el ataque también perdieron la vida cuatro de sus familiares directos, incluyendo una hija y un nieto.
La operación militar no solo apuntó al liderazgo espiritual, sino que diezmó la estructura de mando estratégico. Fuentes de inteligencia estiman que alrededor de 40 altos mandos iraníes fueron abatidos en los ataques iniciales. Entre las bajas confirmadas se encuentran el ministro de Defensa de Irán y el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, dejando al aparato militar del país en una situación de extrema vulnerabilidad y reorganización forzada.
El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Foto: KHAMENEI.IR.
Tragedia civil: bombardeos a escuelas y centros deportivos
Más allá de los objetivos militares, la ofensiva ha cobrado un altísimo costo en vidas civiles, desatando condenas internacionales. El incidente más letal se registró en la ciudad sureña de Minab, donde un misil impactó directamente una escuela primaria para niñas. La televisión estatal iraní reporta una cifra que oscila entre 108 y 150 estudiantes fallecidas, un hecho que ha conmocionado al país entero.
A esta masacre se suma el bombardeo a un centro deportivo en la ciudad de Lamerd, el cual dejó un saldo de al menos 15 civiles muertos, evidenciando la amplitud de la zona de impacto de la coalición estadounidense-israelí.
Bombardeo israelí en Teherán. (Foto de archivo 14/06/25/).
La represalia de Irán: víctimas en Israel y otros países
Tras confirmarse el deceso del ayatola Alí Jameneí y la destrucción de infraestructura clave, Irán activó una respuesta militar masiva mediante el lanzamiento de enjambres de drones y misiles balísticos contra Israel y bases aliadas en la región.
En territorio israelí, la represalia ha causado la muerte de al menos 10 personas. El incidente más grave se registró en la ciudad de Beit Shemesh, donde un impacto directo contra un edificio residencial cobró la vida de civiles, sumado a otro fallecimiento reportado en el centro de Tel Aviv. El servicio de emergencias israelí, Magen David Adom, ha confirmado la atención de más de 100 personas, muchas de ellas con heridas críticas por impactos directos o esquirlas, además de múltiples crisis de ansiedad generalizadas.
El fuego cruzado también alcanzó a países vecinos. En los Emiratos Árabes Unidos (EAU), el impacto de proyectiles iraníes dejó un saldo de 3 fallecidos y 58 heridos, marcando una peligrosa expansión del conflicto hacia los aliados comerciales y estratégicos de Occidente en el Golfo Pérsico. Asimismo, se han reportado daños severos en infraestructuras civiles vitales, incluyendo los aeropuertos internacionales de Dubái y Kuwait.
En la imagen, daños por un misil iraní en Bnei Brak, centro de Israel.
Foto: Europa Press.
Incógnita sobre las bases de EE.UU.
En medio de la guerra de información, Teherán afirmó que sus misiles dirigidos contra activos militares estadounidenses ubicados en Bahréin, Kuwait y Jordania han causado al menos 200 bajas (entre muertos y heridos) en las filas norteamericanas.
Por el momento, el Pentágono no ha confirmado de forma independiente esta cifra, manteniendo un estricto hermetismo sobre el estado real de sus tropas desplegadas en la región. Lo que es innegable es que la dinámica de ataques preventivos y represalias ha empujado a Medio Oriente a una guerra total, cuyas consecuencias humanitarias y geopolíticas apenas comienzan a dimensionarse.