Israel habría empleado misiles Rampage y Blue Sparrow en los ataques contra Irán
Israel habría utilizado por primera vez de forma visible una combinación de misiles balísticos aire-superficie de desarrollo propio, los Rampage y Blue Sparrow, durante la última serie de ataques coordinados con Estados Unidos contra objetivos en Irán. Esta posible integración representaría un avance significativo en la capacidad israelí para realizar ataques de largo alcance con armamento stand-off.
Operación Roaring Lion: F-35I, F-15D y F-16I en el núcleo de las operaciones
Dentro de la operación Roaring Lion, la Fuerza Aérea Israelí (IAF) habría movilizado alrededor de 200 aviones de combate —entre ellos F-35I Adir, F-15D Baz y F-16I Sufa— para llevar a cabo unas 500 acciones ofensivas dirigidas contra sistemas de defensa aérea y plataformas iraníes de lanzamiento de misiles balísticos.
Según fuentes militares israelíes, la destrucción de estos sistemas facilitó ampliar la superioridad aérea sobre el territorio iraní y redujo de manera considerable la principal capacidad ofensiva del régimen, especialmente en la zona occidental del país.
De acuerdo con la versión oficial, los F-35I habrían liderado las primeras fases del ataque ejecutando misiones de supresión de defensas aéreas (SEAD) mediante armamento guiado de alta precisión y aprovechando su baja detectabilidad por radar. Tras abrir el corredor, los F-15D habrían asumido funciones de superioridad aérea, mientras que los F-16I se encargaron de ataques en profundidad. En estas operaciones también se habría eliminado a personal de alto rango vinculado a la estructura de defensa iraní.
Rampage en los F-16I Sufa: velocidad supersónica y precisión
Las imágenes difundidas por canales oficiales y otras fuentes permiten observar F-16I Sufa equipados con misiles aire-aire AIM-120B AMRAAM en las puntas alares y misiles balísticos aire-superficie Rampage bajo las alas, configurando uno de los principales vectores de ataque de la IAF.
Al mismo tiempo, también se han identificado F-15D armados con bombas guiadas GBU-31 con kit JDAM, lo que indica que el paquete de ataque incluyó una amplia variedad de municiones de precisión.
El Rampage, desarrollado en Israel, es un misil supersónico diseñado para golpear objetivos terrestres de alto valor con rapidez y a gran distancia. Este sistema ya había sido utilizado por la IAF en operaciones recientes en Gaza, Yemen y contra objetivos iraníes en 2025.
Fabricado por Elbit Systems e Israel Aerospace Industries (IAI), y conocido inicialmente como Sky Sniper —derivado del cohete Extra—, el misil cuenta con un perfil de misión programable antes o durante el vuelo, navegación INS/GPS resistente a interferencias, cabeza de guerra multifunción y capacidad “dispara y olvida”. Su precisión se sitúa en un CEP inferior a 10 m., con un alcance estimado de 150 a 250 km. y un peso aproximado de 580 kg.
La posible aparición del Blue Sparrow
Además del uso confirmado del Rampage, diversos indicios apuntan a que la IAF podría haber empleado también misiles balísticos aire-superficie Blue Sparrow, aunque por el momento no existe confirmación oficial.
Imágenes y vídeos tomados tras los ataques del 28 de febrero de 2026 muestran restos de propulsores en Iraq y Siria que analistas OSINT consideran compatibles con la familia Sparrow. Asimismo, se han registrado despegues nocturnos de F-15 israelíes que aparentemente se dirigieron hacia el espacio aéreo iraní.
El Blue Sparrow forma parte de una familia de misiles balísticos aire-lanzados desarrollada por Rafael Advanced Defense Systems. En su concepción original, estos sistemas estaban destinados a actuar como blancos de prueba para el programa antimisil Arrow, reproduciendo distintos perfiles de amenaza balística en la región.
Según fuentes abiertas, el Blue Sparrow mide aproximadamente 6,5 m de longitud, tiene un peso al lanzamiento cercano a 1,9 toneladas y emplea un propulsor de combustible sólido de una etapa que impulsa una sección de reentrada separable. El sistema se ha integrado en cazas F-15C/D/I de la IAF y el alcance estimado de la familia se sitúa entre 1.500–2.000 km., dependiendo de la variante y la trayectoria empleada.
De misil objetivo a arma de ataque estratégico
Aunque fue concebido inicialmente como misil blanco para pruebas de defensa antimisil, el diseño modular de la familia Sparrow permite su adaptación a funciones ofensivas. Para ello bastaría con sustituir la carga inerte por una cabeza explosiva y dotarla de espoletas adecuadas, lo que ha llevado a analistas a considerar desde hace años su posible empleo real contra objetivos estratégicos a larga distancia.
En el pasado ya se han hallado restos de propulsores Sparrow en Iraq vinculados a ataques atribuidos a Israel contra objetivos situados en el interior de Irán, lo que refuerza la hipótesis de una versión operativa armada del sistema.
Desde el punto de vista doctrinal, un misil balístico aire-lanzado permitiría a los F-15 israelíes atacar infraestructuras críticas y objetivos fuertemente defendidos desde grandes distancias, manteniéndose fuera de las zonas más densamente cubiertas por defensas antiaéreas enemigas.
Combinado con el empleo de F-35I para abrir corredores y con F-16I armados con Rampage para ataques dentro del teatro de operaciones, este tipo de armamento refuerza una estrategia basada en armas de precisión stand-off destinadas a reducir la exposición de las aeronaves tripuladas.
Rafael desarrolló la familia de blancos Sparrow, que incluye los modelos Black Sparrow, Blue Sparrow y Silver Arrow, diseñados para reproducir misiles balísticos de largo alcance. El Black Sparrow representa la versión de corto alcance, capaz de simular sistemas tipo Scud-B, mientras que el Blue Sparrow es mayor y posee más alcance, emulando perfiles equivalentes a los Scud C y D. Precisamente en 2019 Rafael presentó un sistema aire-superficie derivado del Black Sparrow denominado Rocks.
Consecuencias para la guerra de largo alcance en Oriente Medio
La posible combinación de misiles balísticos aire-superficie como Blue Sparrow y Rampage apunta a que Israel está consolidando una gama escalonada de capacidades de ataque, que abarcan desde operaciones dentro del teatro regional hasta misiones de alcance estratégico. Todo ello se integra en plataformas de combate ya consolidadas en la IAF.
Al mismo tiempo, la falta de confirmación oficial sobre el uso del Blue Sparrow refleja la importancia de mantener cierta ambigüedad respecto a determinadas capacidades militares, especialmente en un escenario marcado por la guerra informativa y la constante competencia entre sistemas ofensivos y defensivos de largo alcance.