Mujeres ganan US$297 menos que los hombres en el mercado laboral
Chile enfrenta un duro diagnóstico en materia de equidad de género. Según el último informe de la plataforma de recursos humanos Buk, el salario bruto promedio de los hombres en el país supera al de las mujeres por US$297 mensuales (un 16,9% de diferencia). Con esta cifra, Chile encabeza el ranking de brecha salarial en la región, situándose por encima de México (16,6%), Perú (11,9%) y Colombia (5,7%).
El análisis no solo mide la discriminación directa por igual trabajo, sino que refleja la distribución desigual de mujeres en sectores de menores ingresos y niveles jerárquicos más bajos. Un dato alarmante es que la brecha se profundiza a medida que se escala en la pirámide organizacional: mientras en el tramo de menores ingresos la diferencia es del 14%, en los niveles de alta dirección llega al 18,3%.
Para Lesley Warren, head of research de Buk, el problema en Chile tiene un componente cultural crítico: la falta de percepción del problema. Solo el 6% de los hombres en cargos de alta dirección cree que existe desigualdad salarial en su empresa. “Cuando quienes toman las decisiones de compensación no perciben el problema, disminuye el incentivo para corregirlo”, argumenta Warren. Esta desconexión se suma a una baja confianza en la meritocracia por parte de las mujeres chilenas, donde solo el 77% cree que el desempeño influye en los ascensos, frente al 87% de los hombres.
Formalidad como barrera contra la precariedad
A pesar del sombrío panorama, los datos de la Superintendencia de Pensiones muestran una leve mejoría en el sector formal, donde la brecha imponible bajó del 14,3% en 2022 al 12,2% actual. Sin embargo, expertas como Daniela Leitch (CIES-UDD) advierten que estas cifras esconden la realidad del empleo informal, donde no existen reglas contra la discriminación.
Francisca Jünemann, presidenta de ChileMujeres, enfatiza que en la informalidad la brecha se dispara al 31,3%. De este modo, la formalidad laboral no solo actúa como base de la seguridad social, sino como el principal mecanismo para reducir la desigualdad de ingresos entre géneros en el país.