Las familias afectadas por el incendio declarado el pasado 16 de febrero en la calle Pavía, en el barrio Miguel Hernández de Alicante, siguen sin una solución habitacional estable más de tres semanas después del fuego y denuncian que la situación provisional está agravando el impacto sobre los menores. Dos de los vecinos desalojados, Luis Fernández y Sergio Santos, relatan un día a día marcado por la incertidumbre, la falta de información y unas condiciones de alojamiento que consideran impropias para sostenerse en el tiempo.