Entre murallas y con la silueta de la Sierra de Guadarrama al fondo, Pedraza se ha ganado por derecho propio un puesto entre las villas medievales mejor conservadas de España. Este pequeño municipio segoviano se alza sobre una gran roca rodeada por los arroyos San Miguel y Vadillo, lo que le dio un carácter estratégico desde tiempos celtíberos y romanos. Su recinto amurallado, al que solo se accede por la Puerta de la Villa, conduce a un entramado de calles empedradas, casonas blasonadas y una Plaza Mayor porticada que se cuenta entre las más bellas del país. Declarada Conjunto Histórico en 1951, Pedraza conserva un imponente castillo, hoy ligado a la figura del pintor Ignacio Zuloaga, y una atmósfera detenida en el tiempo que la convierte en una escapada imprescindible desde Madrid y Segovia. Testigo de casi mil años de historia, la fortaleza medieval de la localidad segoviana ha cambiado de rumbo en los últimos tiempo. Y es que recientemente ha pasado a manos de Santiago Segura y José Mota, junto al productor Luis Álvarez, que han adquirido el histórico Castillo a los descendientes de Zuloaga, quien lo compró en 1925. El trío creativo planea rehabilitar el edificio para abrirlo al público y transformarlo en un espacio cultural y artístico dinámico. «La idea es rehabilitarlo y que la gente pueda visitar un castillo medieval», declaró Segura. Mota, por su parte, subraya su intención de crear un recinto «vivo y polivalente», donde conciertos, rodajes, festivales y experiencias inmersivas acerquen el arte y la historia de manera participativa a todos los visitantes. Con más de 680 metros cuadrados de superficie, el castillo alberga salones, patios defensivos y mazmorras que pronto se convertirán en escenario de nuevas actividades. Los famosos Conciertos de las Velas, que cada verano iluminan sus muros con miles de luces, se mantendrán como una de las joyas del programa, aunque los nuevos propietarios quieren ampliar la agenda cultural durante todo el año.