El BMComposites Trophy concluyó este domingo en el Real Club Náutico de Palma con las clasificaciones establecidas en la jornada inaugural después de que las condiciones meteorológicas impidieran disputar nuevas pruebas este domingo. El Comité de Regatas permaneció en el agua hasta las 13.20 horas, momento en que decidió suspender definitivamente la jornada ante el fuerte vendaval de norte que dejó rachas de hasta 40 nudos en la bahía de Palma. La flota, formada por 50 barcos de las clase Snipe y OK Dinghy, había permanecido aplazada en tierra durante toda la mañana a la espera de una posible mejoría. La general definitiva quedó fijada con las dos mangas disputadas el sábado para cada clase. En OK Dinghy, el triunfo correspondió al cinco veces campeón del mundo, el británico Nick Craig, quien obtuvo un segundo y un primer puestos, y quedó empatado a tres puntos con el número uno del ranking mundial, su comnpagtriota Andy Davis. Decantó la balanza a favor del primero el mejor resultado en la última regata. El danés Gavin Poulloin se colgó el bronce. En Snipe, la victoria fue para los mallorquines Víctor Pérez y Lucía Guerrero, del Club Marítimo San Antonio de la Playa, con un primero y un tercero, seguidos a dos puntos por los tres veces campeones de Europa Jordi Triay y Lluís Mas, del Club Marítimo de Mahón. Completaron el podio Fernando Rita y Cristián Vidal, ambos también de Mahón. La jornada final estuvo marcada también por las dificultades logísticas derivadas del temporal: varios equipos de Menorca que habían participado en la regata como preparación para el Campeonato del Mundo de Snipe, previsto el próximo mes de septiembre en el Club Marítimo de Mahón, deberán regresar por vía aérea después de que se hayan cancelado las conexiones marítimas entre islas debido al mal tiempo en el canal de Menorca. Jorge Forteza, comodoro del Real Club Náutico de Palma, presidió la entrega de trofeos y, a pesar del mal tiempo que ha impedido completar el programa, destacó el gran nivel alcanzado por al BMComposites Trophy en apenas cuatro años, así como la rápida implantación de la clase OK Dinghy en Mallorca, donde ya navegan habitualmente 20 unidades. Esta embarcación monoplaza, muy popular en el norte de Europa, fue introducida en la isla por el regatista Luis Portella y el constructor naval Javier Estarellas en 2020. Desde entonces, el Real Club Náutico de Palma se ha convertido en una base de referencia en el Mediterráneo.