El día que Schwarzenegger casi desbanca a Will Smith y protagoniza 'Soy leyenda' bajo la dirección de Ridley Scott
Diez años antes de llegar a cines, el director de ‘Gladiator’ estuvo desarrollando este proyecto
“Todo es comestible, incluso las flores”: el trabajo que esta película tuvo que hacer para dar realismo a su historia
Todo el mundo recuerda a Will Smith en su papel de Robert Neville, virólogo militar y único superviviente en la historia de Soy leyenda (2007). La película de ciencia ficción dirigida por Francis Lawrence es una de las interpretaciones más míticas del actor, y hace unos años se dio a conocer una noticia que pocos esperaban.
El largometraje tendrá una secuela en la que Smith volverá a la pantalla, esta vez acompañado de Michael B. Jordan, quien acaba de coronarse en los Oscar con su doble interpretación en Los pecadores (Sinners). Esta segunda parte, todavía en desarrollo, partirá de un final alternativo de la película original en el que el personaje de Neville sale con vida de su enfrentamiento con los mutantes.
Lo que no saben muchos fans de este filme es que, antes de que Lawrence se pusiera al frente del proyecto, hubo otro cineasta interesado en desarrollar la historia. Hablamos de Ridley Scott, creador de la saga Alien y director de algunas de las películas más emblemáticas de la historia del cine, incluyendo Blade Runner, Thelma y Louise o Gladiator.
La versión de Scott y Schwarzenegger
El cineasta se interesó por la novela homónima de Richard Matheson, considerada una de las obras más influyentes de terror y ciencia ficción del siglo XX, a finales de los 90, y llegó a firmar con Warner Bros. para filmar su adaptación. Con guion de Mark Protosevich, la idea era hacer una película oscura y bastante fiel al tono inquietante que caracteriza el libro original.
El cineasta llegó a trabajar con el artista especializado en maquillaje Alec Gillis para crear su propia versión de los zombies que protagonizan la historia ambientada en un mundo post apocalíptico. “Ridley se inspiró en figuras de cera del siglo XVII. Hicimos una prueba con una única mujer para mostrarla en varias etapas de emaciación (estado de delgadez extrema)”, compartió el artista en sus redes sociales en 2019.
Para esta adaptación cinematográfica, la idea de Scott era que Arnold Schwarzenegger diese vida al personaje protagonista. El actor, que entonces ya era un icono del cine de acción, podría haber adelantado a Will Smith, que para ese momento vivía el éxito de El Príncipe de Bel-Air. Sin embargo, los problemas no tardaron en llegar.
Warner Bros. estimó el presupuesto de la película en 108 millones de dólares, muy por encima de Matrix, otro de sus proyectos entonces, que logró un presupuesto de 65 millones. Scott intentó entonces reescribir el guion para convertirlo en un proyecto menos costoso, pero antes de poder hacerlo, la productora canceló el proyecto. Tuvimos que esperar a 2007 para ver Soy leyenda en el cine, pero con otro director y otro actor protagonista.