Así fue el mensaje con el que Alicia García dejó sin palabras a Yolanda Díaz tras su viaje a los Oscar: “Fuiste a recoger el premio a la gran estafa”
La senadora del Partido Popular, Alicia García, protagonizó este martes uno de los momentos más tensos de la sesión en la Cámara Alta al cargar con dureza contra Yolanda Díaz por su viaje a los Oscar.
En un discurso claramente preparado para dejar huella, García acusó a la líder de Sumar de “gastarse más de 7.000 euros” en un desplazamiento que, según ella, no respondía a ninguna agenda institucional relevante.
“Pensabas recoger dos premios: el Oscar a ‘La gran estafa’ y el escaño cero en Castilla y León”, lanzó la senadora popular, en referencia al fracaso electoral de Sumar en esa comunidad.
La frase, afilada y diseñada para impactar, provocó un murmullo inmediato en la bancada y dejó a Díaz visiblemente incómoda, obligada a escuchar la intervención sin posibilidad de réplica en ese momento.
El ataque de García no se limitó al coste del viaje. La senadora quiso enmarcarlo como un símbolo de desconexión entre la vicepresidenta y la realidad social. Según su argumentario, mientras miles de familias afrontan dificultades económicas, Díaz habría optado por un desplazamiento “de lujo” que, a juicio del PP, no encaja con la austeridad que debería exigirse a un cargo público.
La intervención llega en un momento delicado para Sumar, que intenta recomponerse tras los malos resultados en varias comunidades y en plena disputa interna por su rumbo político.
El PP convierte el viaje de Díaz en un arma política y eleva la presión en plena crisis interna de Sumar
El PP ha aprovechado ese contexto para intensificar sus críticas y presentar a Díaz como una dirigente más preocupada por la proyección mediática que por la gestión.
García, una de las voces más combativas del grupo popular en el Senado, buscó además situar el episodio dentro de un relato más amplio: el de un Gobierno que, según el PP, ha perdido el contacto con las prioridades de los ciudadanos. Su intervención se viralizó rápidamente en redes sociales, donde el partido la difundió como ejemplo de fiscalización al Ejecutivo.
Díaz, por su parte, evitó responder en el momento, aunque su entorno sostiene que el viaje formaba parte de una agenda cultural y de promoción internacional.
Aun así, el golpe político ya estaba dado: el PP logró colocar el foco en el coste del desplazamiento y en la imagen pública de la vicepresidenta.
El episodio anticipa un clima parlamentario cada vez más bronco, en el que los gestos simbólicos y los ataques directos se han convertido en herramientas habituales para marcar territorio político.