Huelga en los aeropuertos en Semana Santa: los sindicatos convocan paros en Groundforce y Menzies, que prestan servicio de handling en 19 terminales
La Semana Santa llega con curvas para el transporte aéreo. A los problemas de conectividad con algunas zonas del mundo por la guerra en Irán y la previsible subida de los precios de los billetes por el encarecimiento del petróleo se suma una convocatoria de huelga del sector de la asistencia en tierra -handling-.
UGT, CC OO y USO han registrado preaviso de huelga en Groundforce. La compañía, propiedad de Globalia (matriz de Air Europa), obtuvo en el concurso de Aena de 2023 doce licencias para 12 aeropuertos (Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga, Alicante, Gran Canaria, Valencia, Ibiza, Lanzarote, Zaragoza, Fuerteventura y Bilbao). UGT también ha convocado movilizaciones en Menzies, compañía británica en la que tiene el 51% de la representación y en la que consiguió siete licencias en otros tantos aeropuertos.
Tras el preaviso, los sindicatos tratarán de llegar a un acuerdo con las empresas en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA). De no lograrlo, activarán los paros.
UGT ha denunciado para justificar la convocatoria de los paros el incumplimiento de la empresa de cuestiones tan básicas como los derechos económicos de los subrogados y del resto de la plantilla, las condiciones de jornada, "alterando descansos, vacaciones y programaciones a antojo de la empresa, amparándose en que este negocio es un servicio público"; y las condiciones básicas de los contratos a tiempo parcial, "priorizando esta modalidad alegando una imprescindible flexibilidad y cometiendo un abuso sistemático de horas extraordinarias, encubiertas de horas complementarias a las que el trabajador no se niega por mejorar un poco su salario".
Pero el sindicato no sólo carga contra las empresas. También acusa al gestor aeroportuario, Aena, de la situación por, a su juicio, haber precarizado sus condiciones con el modelo de concurso con el que adjudicó este servicio.
Aena concedió el handling en septiembre de 2023 por 5.000 millones de euros a 15 de los de 17 grandes grupos, tanto nacionales como internacionales, que presentaron 168 ofertas. No obstante, su decisión estuvo envuelta en una fuerte polémica, hasta el punto de que Iberia mostró su rechazo y "perplejidad" y lo recurrió ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TARC), que lo inadmitió por, según explicó, "carecer de competencia", decisión luego ratificada por la Audiencia Nacional.
La aerolínea española no fue, sin embargo, la única que mostró su descontento con el concurso. Los sindicatos denunciaron que el sistema elegido por Aena era "una mera subasta en la que el ganador es aquel que se atreve a hacer el mayor descuento sobre una tarifa máxima, o el que se atreve a decir que va a cumplir una serie de condiciones técnicas, la mayoría de las cuales siguen siendo un factor económico, simplemente afirmándolo con una frase en un papel".