Muere famosa influencer a los 27 años: su cuerpo fue hallado en apartamento
La famosa influencer Ayşegül Eraslan, diseñadora de moda e influencer turca, murió a los 27 años. Su cuerpo fue hallado por la policía en su apartamento en Estambul, el 13 de marzo.
De acuerdo con medios turcos, fueron los familiares de Eraslan quienes acudieron primero a su vivienda tras varias horas sin poder contactarla. Al no obtener respuesta, alertaron a las autoridades, que forzaron la entrada al apartamento.
Los agentes encontraron a la joven sin vida y un equipo médico la declaró muerta en el lugar. Tras el levantamiento del cuerpo, la Fiscalía ordenó su traslado al Instituto de Medicina Forense de Estambul, donde se le realizaría la autopsia para esclarecer la causa de la muerte, que todavía no ha sido comunicada oficialmente.
Las primeras diligencias apuntan a que Ayşegül regresó a su casa el 11 de marzo, después de un viaje a Egipto, y fue vista entrando al edificio con su maleta, según registros de cámaras de seguridad revisadas por la Oficina de Seguridad Pública de la ciudad.
Las mismas grabaciones de seguridad muestran al actor Sunay Kurtuluş ingresando al apartamento de Eraslan aproximadamente una hora antes de su muerte y saliendo poco después.
Este detalle alimentó especulaciones en redes sociales y medios locales, mientras la Policía de Estambul lo citó a declarar en el marco de la investigación.
Según medios locales, Kurtuluş fue interrogado y posteriormente puesto en libertad tras prestar declaración como testigo.
Sus abogados, a través de un comunicado difundido en Instagram el domingo 15 de marzo, insistieron en que el actor solo fue llamado como parte del proceso y que ha colaborado con las autoridades desde el inicio.
En ese mismo texto, la defensa subrayó que el actor “no se encontraba en el lugar de los hechos en el momento en que ocurrieron” y arremetió contra las publicaciones que lo presentaban como “principal implicado”.
Mientras tanto, la policía mantiene abierta la investigación y, aunque medios turcos han adelantado hipótesis sobre un posible suicidio, las autoridades no han dado una versión definitiva, en un caso que ha despertado un intenso debate en Turquía sobre la exposición mediática, el acoso digital y los límites de la especulación pública en torno a muertes bajo investigación.