India, considerada la farmacia del mundo por su capacidad para producir medicamentos génericos a bajo coste, se prepara para fabricar las primeras copias de Ozempic y Wegovy. Desde este sábado, la farmacéutica danesa Novo Nordisk ya no atesora la patente de los fármacos con semaglutida con los que ha revolucionado el tratamiento de la obesidad y también ha impulsado la riqueza de Dinamarca. El tiempo legal de monopolio ha expirado en diez países y se espera que las primeras versiones baratas del popular medicamento empiecen a venderse en los próximos días, aunque aún no llegarán a Europa ni a Estados Unidos. Es el comienzo de la democratización del tratamiento de la obesidad en todo el mundo. India será el primer país en beneficiarse de los genéricos de Ozempic y Wegovy, pero para finales de este año no habrá protección comercial en diez países que representan el 48% de la carga mundial de obesidad de la población mundial. Entre ellos, se encuentran Brasil, China, Sudáfrica, Turquía y Canadá . Para los fabricantes de genéricos en India esto marca el inicio de una nueva carrera para poner genéricos en el mercado que sean igual de eficaces que los originales a un precio sensiblemente menor. Al menos cuatro grandes empresas ya han preparado inyecciones genéricas de semaglutida, el principio activo de Ozempic, según la agencia AFP. Entre ellas Zydus Lifesciences, que ha anunciado su venta «desde el primer día» por lo que el mercado indio se verá inundado de opciones más económicas para adelgazar. Se lanzarán al mercado más de 50 marcas con la semaglutida como principio activo. Los precios pueden caer en cascada. Aunque aún no se sabe con certeza, se especula que el tratamiento mensual podría pasar de 350 dólares a 15 dólares. Y en países con menos recursos, donde nunca se ha protegido la patente, los genéricos podrían costar unos tres dólares por paciente. Estados Unidos y Europa aún tendrán que esperar para vender las primeras copias de Ozempic. La fecha estimada está en el entorno de los primeros años de 2030. El retraso se debe a protecciones regulatorias que intentan impulsar la innovación de las farmacéuticas. Aún tardará más en liberarse la patente de la tirzepatida (Mounjaro) , el medicamento con el que Eli Lilly compite en el mercado de los fármacos antiobesidad y diabetes. Se estima que será a finales de la década de 2030, quizá en 2036 o 2037. Novo Nordisk asegura que la expiración de las patentes forma parte del ciclo de la vida natural de un medicamento y "está preparada para afrontar la situación derivada de la pérdida de la exclusividad de la semaglutida", afirma en un comunicado. Pero lo cierto es que la compañía ha peleado con uñas y dientes en los tribunales para intentar bloquear la venta de genéricos en la India, China y Brasil. Incluso ha reducido sus precios en esos países anticipándose a la competencia que se le avecinaba. Tanto Novo Nordisk como Eli Lilly se preparan ya con alternativas mejoradas para no perder mercado, como son las versiones orales de sus productos que evitan los pinchazos. Además recuerdan la solidez de su investigación y la garantía de fabricación para evitar una huida de sus pacientes hacia otras versiones genéricas.