Claudia Coque, psicóloga: "Si eres bueno con personas que son malas contigo la vida no te va a recompensar"
En la vida hay que saber manejar cada situación al dedillo. La bondad es una virtud que define a las personas, y en nuestro país hay muchas así. Sin embargo, hay que saber cuándo comportarse correctamente o no con el resto, y más si ellos te han faltado al respeto. Por ello, Claudia Coque, psicóloga, ha advertido sobre el riesgo que puede conllevar mantener una actitud de complacencia frente a aquellos que faltan al respeto.
"Deja de ser buena persona con personas que son malas contigo. De verdad, que la vida no te va a recompensar por dejar que abusen de tu energía, de tu tiempo, de todo o por siempre poner la otra mejilla", ha manifestado.
Cada vez que alguien permite que otros se aprovechen de su generosidad es como si se estuviese traicionando a sí mismo. Según sus propias palabras, "cada vez que dejas que te traicionen y que se aprovechen de ti, el que se está traicionando eres tú". Por lo tanto, la falta de límites puede generar sentimientos de frustración y culpabilidad.
"La vida no está para que tú seas bueno, la vida está para que seas auténtico"
Entra el juego tener el recepto por uno mismo. Es, básicamente, el primer paso para construir vínculos saludables. "Tus vínculos y tu vida van a ser maravillosa cuando tú te respetes a ti mismo. No puedes pedir respeto a los demás cuando ni siquiera te respetas tú". La autenticidad se convierte, por tanto, en la clave para vivir de manera plena y coherente, dejando atrás esa idea de que siempre hay que complacer o sacrificarse por el resto.
Claudia enfatiza que la vida no otorga premios por sufrir ni por soportar abusos. "La vida no está para que tú seas bueno, la vida está para que seas auténtico. La vida está para que seas feliz. Nadie te va a dar un premio por haber sido la que más ha sufrido, absolutamente nadie", sostiene.
Por otra parte, la especialista señala que la verdadera ayuda hacia los demás da comienza justo cuando una persona se empieza a dar, así misma, la atención que se merece. "Si de verdad quieres ayudar a los demás, ayúdate primero a ti y cuando estés feliz, plena, de verdad, vas a poder ofrecer a los demás una versión de ti muchísimo mejor", detalla. En casi todos los casos, hay que darle prioridad a un bienestar propio para poder forjar relaciones sanas, constructivas, con límites evidentes y basadas en el respeto mutuo.