Los retrasos en la adaptación del sistema informático y en la asignación de funcionarios demorarán la implantación de los tribunales de instancia al menos hasta junio, pese a que la Comunidad Valenciana renunció a aprobar una moratoria. Sobre el papel, el nuevo modelo organizativo de los juzgados debía haber entrado en funcionamiento el pasado 1 de enero, aunque se estableció un plazo de tres meses para la adaptación de la Administración de Justicia. Durante estos últimos meses, los juzgados han seguido funcionando como hasta ahora: el cambio ha sido, en la práctica, únicamente nominal y la nueva estructura no entrará en funcionamiento, al menos, hasta junio. Aunque desde UGT se advierte de que los retrasos incluso podrían prolongarse hasta octubre.