Un despliegue urgente transforma la situación en los municipios más golpeados
El sur de Gran Canaria respira después de varios días de incertidumbre y daños provocados por la borrasca Therese. La llegada de la Unidad Militar de Emergencias ha sido recibida con alivio por parte de los vecinos de San Bartolomé de Tirajana, Mogán y otros núcleos del sur insular que habían quedado aislados por desprendimientos e inundaciones.
Durante casi una semana, la lluvia intensa y la acumulación de barro provocaron el colapso de barrancos, carreteras y zonas residenciales. La situación llevó a las autoridades a escalar la emergencia y activar recursos extraordinarios para evitar que los daños fueran mayores.
La entrada en escena del Ejército ha supuesto el primer cambio significativo en el desarrollo del temporal. Convoyes militares, maquinaria pesada y equipos especializados han comenzado a trabajar en los puntos más críticos del sur de la isla, donde las brigadas locales ya no podían hacer frente a la magnitud del desastre.
El sur de Gran Canaria respira tras seis días de emergencia
Las localidades de Cercados de Espino, Ayaguares y otras zonas de medianías han sido algunas de las más afectadas por la borrasca Therese. En estos núcleos, los vecinos vivieron horas críticas debido a la saturación de los barrancos y la imposibilidad de desplazarse por carretera.
La llegada de los efectivos militares ha permitido iniciar tareas de limpieza, retirada de lodos y reapertura de accesos. Los equipos han desplegado bombas de achique, maquinaria pesada y unidades logísticas para restablecer la normalidad lo antes posible.
Carreteras dañadas y comunicaciones inestables
Uno de los problemas más graves ha sido el descalce de carreteras, como el registrado en la GC-654 a la altura de Risco Blanco. Este tipo de incidencias dejó aislados a numerosos vecinos durante horas, aumentando la sensación de vulnerabilidad.
Además, en algunas zonas se registraron fallos en la telefonía móvil y riesgo de cortes eléctricos, lo que complicó aún más la situación. La presencia de la UME ha permitido restablecer comunicaciones y garantizar el acceso a las áreas más afectadas.
Actuaciones en barrancos y zonas inundadas
Los equipos militares han centrado gran parte de su trabajo en el barranco de Arguineguín, donde el agua acumulada amenazaba infraestructuras privadas y viviendas. Las autobombas desplegadas han permitido reducir el nivel de inundación y evitar daños mayores.
Estas actuaciones han sido clave para estabilizar la situación en las zonas más vulnerables del sur de Gran Canaria, donde la presión del agua y el barro seguía aumentando.
Refuerzo sanitario y seguridad para los vecinos
La Consejería de Sanidad se vio obligada a suspender algunos traslados sanitarios no urgentes debido al estado de las carreteras. Esta decisión incrementó la preocupación entre los pacientes que tenían citas programadas.
Con la llegada del Ejército, la situación ha cambiado. Los efectivos de la UME también han quedado disponibles para apoyar evacuaciones sanitarias y facilitar el acceso a zonas aisladas, reduciendo la ansiedad de los vecinos.
Vigilancia en rutas cerradas
La presencia militar también ha servido para reforzar la seguridad en carreteras preventivamente cerradas como la de Ayacata o el acceso a Tirma. Estas vías presentan un alto riesgo debido a desprendimientos y asfalto inestable.
La vigilancia en estos puntos evita accidentes y garantiza que ningún vehículo acceda a zonas peligrosas mientras continúan las labores de reparación.
Coordinación bajo mando único en Canarias
El Gobierno de Canarias decidió elevar la emergencia a nivel 2, lo que permitió la intervención de recursos estatales. Esta medida ha facilitado la coordinación entre administraciones y ha agilizado la llegada del Ejército.
Durante una sola mañana se registraron más de 110 incidencias en el sur de la isla. Esta cifra refleja la magnitud del temporal y explica la necesidad de reforzar los equipos de emergencia.
La entrada de la UME ha permitido reorganizar los trabajos y priorizar las zonas más afectadas. Las brigadas municipales continúan colaborando con los efectivos militares para acelerar la recuperación.
El sur de Gran Canaria respira ante la evolución del temporal
Las previsiones meteorológicas indican que el miércoles será una jornada todavía complicada, aunque con menor intensidad que en días anteriores. Aun así, los equipos de emergencia continúan trabajando para evitar nuevos incidentes.
La población del sur de la isla afronta ahora una fase de recuperación que se centrará en la limpieza, reparación de infraestructuras y evaluación de daños. La coordinación entre administraciones será clave en este proceso.
El sur de Gran Canaria respira gracias al despliegue del Ejército y la intervención de la Unidad Militar de Emergencias. Tras días de incertidumbre, la presencia militar ha devuelto la tranquilidad a los vecinos que ahora ven más cerca el final de la emergencia provocada por la borrasca Therese.