El ‘efecto Bridgerton’ llega a las bodas: aumentan las parejas estadounidenses que se casan en Inglaterra
Cada vez más parejas estadounidenses cruzan el Atlántico para casarse en Inglaterra. No es solo por el destino: buscan recrear el ambiente de ‘Bridgerton’, con palacios, jardines y una puesta en escena que remite directamente a la serie.
La tendencia no es nueva, pero gana fuerza. No va solo de lo visual: muchas parejas apuestan por ceremonias al aire libre, vestidos de corte clásico y celebraciones que se alargan varios días.
Bodas de película
El lugar marca la diferencia. Por eso, muchas bodas se celebran en casas de campo, fincas históricas o enclaves naturales con aire aristocrático. Zonas como los Cotswolds o ciudades como Bath concentran buena parte de esta demanda.
Cada detalle cuenta. Desde la decoración floral hasta la música o el vestuario, todo está orientado a mantener esa atmósfera romántica. Así, no faltan cuartetos de cuerda que versionan canciones actuales en clave clásica ni ceremonias iluminadas con velas, muy en la línea de la serie.
Los datos confirman el auge. Las búsquedas de “bodas Bridgerton” han crecido más de un 190% en el último año y, en plataformas como Pinterest, el interés se ha disparado por encima del 250%.
En el fondo, se trata de eso: hacer algo distinto. Muchas parejas quieren salir de lo habitual y apuestan por bodas más cuidadas, donde todo está más pensado.
Además, en algunos casos, organizar la boda en Reino Unido puede resultar incluso competitivo frente a determinadas zonas de Estados Unidos, sobre todo si se opta por formatos más pequeños y se aprovecha el propio entorno.
Pero no es solo cómo se ve. Cada vez más parejas convierten la boda en algo más amplio: varios días, planes alrededor y una experiencia más completa.