Alfredo Bryce y Blanca Varela: patrimonio cultural de la nación
En estos últimos días de marzo, hemos recibido dos buenas noticias. Algunos libros de Alfredo Bryce y de Blanca Varela (tal y como anunciamos en La República, el próximo 10 de agosto se cumplen 100 años del nacimiento de esta estupenda poeta) han sido declarados Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.
Los libros de Bryce declarados son los siguientes: Huerto cerrado (1968), Un mundo para Julius (1970), La vida exagerada de Martín Romaña (1981), El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1985), No me esperen en abril (1995) y El huerto de mi amada (2002). Los de Blanca Varela: Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Canto villano: Poesía reunida 1949–1983 (1986), Camino a Babel: Antología (1986), Ejercicios materiales (1993) y El libro de barro (1993).
Las respectivas unidades bibliográficas se hallan resguardadas en la Biblioteca Nacional del Perú. En este orden de cosas, esperamos que este reconocimiento a las poéticas de dos de nuestros mayores escritores peruanos del siglo XX no quede solo en saludo, sino que venga acompañado de un impulso que busque a los lectores más jóvenes. Las obras de Bryce y Varela tienen suficiente luz para conectar con ellos.