"Athena" o cómo pasar del abandono a ser campeona del mundo
En 2015, en una explotación rural de Carolina del Norte, Amanda Delgado, voluntaria en un centro de rescate, acudió a valorar una yegua alazana anunciada para su venta. Lo que encontró fue un grupo de caballos en estado precario y, entre ellos, una yegua extremadamente delgada, desconfiada y sin manejo previo.
El centro no disponía de medios para trasladarla. Se intentó su adopción directa, pero fue rechazada. Así que Delgado y otros voluntarios comenzaron a proporcionarle alimento y agua de forma puntual. La decisión de adoptarla llegó en un momento personal complejo, recién desvinculada del ejército y con una economía ajustada. La yegua fue bautizada como "Athena", nombre que más adelante se transformaría en "Athenian Lady". Los primeros días la yegua no permitía el contacto, rechazaba la cabezada y reaccionaba con conductas defensivas intensas. Delgado optó por un trabajo progresivo, centrado en la habituación y la generación de confianza. Durante varios días permaneció en el "paddock" sin intervenir directamente, limitándose a compartir espacio. Tras varios intentos, logró colocarle la cabezada. El avance era significativo, pero insuficiente. La yegua no sabía ramalear ni responder a las ayudas básicas. Tras semanas de trabajo, consiguió que accediera a un remolque, abandonando definitivamente el entorno en el que había permanecido en condiciones extremas.
Después de su traslado, "Athena" sufrió una grave lesión en una extremidad, con afectación del tendón flexor profundo. La evolución se complicó con una infección agresiva que comprometió su pronóstico y llegó a plantearse la eutanasia como opción. Se llevó a cabo una intervención quirúrgica con el objetivo de salvar la vida del animal, sin expectativas deportivas. Contra el pronóstico inicial, la evolución fue favorable. La yegua inició paseos a la mano y, posteriormente, fue considerada apta para ser montada. Ese punto marcó un cambio determinante en su trayectoria.
El binomio comenzó su actividad en pruebas locales de Hunter (disciplina enfocada a la técnica, la elegancia, la fluidez y el estilo tanto del caballo como del jinete), donde "Athena" mostró equilibrio y disposición. Delgado logró inscribirla en la Pinto Horse Association of America, lo que permitió su participación en competiciones de mayor nivel.
Más tarde, Delgado entró en contacto con la Doma Western. Sin acceso a formación especializada en su entorno, inició un proceso de aprendizaje autodidacta, apoyándose en material técnico y reforzando su base con entrenamiento en doma clásica. Debutó en competiciones de la Western Dressage Association of America. La disciplina, basada en la armonía y la progresión, encajaba con el perfil de una yegua que había requerido un proceso de rehabilitación prolongado. "Athena" llegó a ser campeona mundial de la especialidad y se convirtió en un referente. En enero de este año fue nombrada Caballo Nacional del Año 2025 por la Federación Ecuestre de Estados Unidos. Algo inédito para un animal procedente de rescate y sin un origen deportivo definido.
"Athena" ha participado en iniciativas de concienciación y ha sido utilizada como ejemplo de las posibilidades de recuperación de caballos en situaciones de abandono. Su evolución pone de manifiesto la importancia de los procesos de rehabilitación sostenidos en el tiempo y basados en criterios técnicos. La yegua sigue compitiendo dentro de una planificación adaptada especialmente para ella y Delgado dirige una instalación en Carolina del Norte, donde desarrolla su actividad como entrenadora y trabaja en la difusión de la Doma Western con un enfoque centrado en el bienestar del caballo.