¿Preparados para el reto? Vuelven los Dolores Aguirre a Madrid
Las Ventas recupera su esencia más seria este Domingo de Ramos. El coso madrileño abre sus puertas a las 18:00 horas para lidiar un encierro de Dolores Aguirre, una divisa de culto para la afición venteña por su movilidad, nobleza y capacidad de dar espectáculo. El mayoral de la casa, Fernando Pizarro, ha definido la corrida como "muy pareja y perfecta para Madrid", asumiendo la responsabilidad que implica presentarse en la plaza más importante del mundo con un toro que exige capacidad y mando a partes iguales.
El gran reclamo del cartel es Antonio Ferrera, quien inicia en esta fecha la primera de sus tres grandes apuestas de la temporada en Madrid. El diestro extremeño, que roza las tres décadas de alternativa, regresa a una plaza donde ha abierto la Puerta Grande en dos ocasiones y donde es admirado por su capacidad de improvisación. Tras triunfar recientemente con hierros como Cuadri o Adolfo Martín, Ferrera vuelve a demostrar que no rehúye ningún encaste, preparándose para un San Isidro donde también estoqueará las corridas de Partido de Resina y Adolfo Martín.
Junto a él, el mexicano Isaac Fonseca asume el reto de enfrentarse a los "dolores" por primera vez en Las Ventas. Fonseca, que ya sabe lo que es cortar orejas en Madrid —la última en el pasado San Isidro ante un toro de Pedraza de Yeltes—, busca consolidarse como un diestro capaz de lidiar con éxito el toro de máxima exigencia. El azteca llega con el rodaje de sus recientes triunfos en México y con la mirada puesta en su próxima cita isidril, reafirmando un compromiso con la afición madrileña que le ha visto crecer desde su confirmación.
La tarde tendrá una carga emocional especial con la confirmación de alternativa de Cristian Pérez. El torero de Albacete vuelve a Madrid tras una dura espera de dos años sin vestirse de luces, un tiempo de sacrificio y fe que ahora cobra sentido en la plaza de sus sueños. Pérez, que ya lidió este hierro con éxito en su etapa de novillero, ve en este Domingo de Ramos una oportunidad de "dar un impulso" a su carrera. Para él, Madrid es el escenario donde todo puede cambiar si logra demostrar capacidad ante una ganadería tan seria.
La corrida de Dolores Aguirre es, según el propio Cristian Pérez, un "arma de doble filo" por la repercusión que tiene cualquier logro ante estos ejemplares. La afición de Madrid, que conoce bien el comportamiento de este hierro, espera una tarde de emociones fuertes donde el rigor y la verdad del toreo se impongan a la dificultad. Ferrera, como director de lidia, será el encargado de guiar una terna que mezcla la maestría consolidada con el hambre de triunfo de quienes buscan abrirse paso en el escalafón superior.
Con este festejo, Madrid recibe la primavera, en una temporada marcada por la diversidad de encastes y la apuesta por carteles con argumento.