Judas Iscariote traicionó a Jesús de Nazaret por treinta monedas de plata. Después, arrepentido por lo que hizo, no buscó la conciliación con su Maestro y prefirió ahorcarse. Es el único de los doce apóstoles que no ha sido posteriormente santificado; hay otro Judas que sí es santo, Judas Tadeo, pero eso es desviarse. El caso es que Judas ha pasado a la historia del cristianismo –y a la del mundo en general- como un traidor, y por eso sigue siendo repudiado dos mil años después. En la Semana Santa de Soportújar, un pequeño pueblo de la Alpujarra de Granada, lo castigan quemándolo. Y Soportújar es un lugar muy asociado a hogueras y brujas, lo cual también podría ser desviarse,...
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