4 errores que haces todos los días y que ayudan a envejecer más rápido
El envejecimiento es un fenómeno natural que muchos de nosotros intentamos retrasar a través de tratamientos o cuidado facial. No obstante, en ocasiones cometemos errores rutinarios que ayudan a aumentar la rapidez del proceso sin darnos cuenta. Porque más allá de la genética, los pequeños gestos tienen mucho que ver con la aparición o la acentuación de las líneas de expresión o arrugas.
Nuestra sección Lifestyle de La Razón ha hablado con Bea Huertas, Beauty Guide de LimeLife, con el objetivo de saber qué estamos haciendo mal en nuestro día a día que nos hace envejecer. Y es que a partir de los 25 años es cuando tendríamos que estar más atentas a prevenir estos fallos, puesto que es cuando el colágeno comienza a disminuir. "Pero hay una verdad clara: no es cuestión de edad, es cuestión de hábitos. Cuanto antes empieces a cuidar tu piel, mejor va a responder con el paso del tiempo", recalca.
No hacer la limpieza adecuadamente
"Uno de los errores más habituales es pensar que una limpieza rápida es suficiente. No lo es. Dormir con restos de maquillaje o sin una limpieza adecuada impide que la piel respire y se regenere correctamente, acelerando la aparición de arrugas y apagando el rostro", comenta.
La solución que nos propone es una buena limpieza completa durante cada noche y, sobre todo, adaptada a nuestra piel. Se trata del primer paso real para prevenir el envejecimiento y recomienda doble limpieza: primero con un desmaquillante que retire el maquillaje con suavidad y posteriormente limpieza con una limpiadora acorde al tipo de piel.
Salir de casa sin protección solar
Sin ninguna duda, se trata de uno de los errores que ayuda a envejecer mucho más rápido. "Este es, sin duda, el mayor enemigo de la piel. El sol no solo mancha, también rompe el colágeno y acelera la flacidez. Y lo hace todos los días, incluso cuando no lo ves. La solución definitiva es utilizar un protector solar a diario y no es negociable", acentúa.
Y es que tenemos la falsa idea de utilizar fotoprotectores únicamente durante la temporada de primavera y verano, pero incluso en los días más nublados o lluviosos son esenciales. Aunque no los veamos con claridad, los rayos UV siguen estando presentes y traspasan nuestra dermis.
Usar productos sin saber si son correctos a tu tipo de piel
"No todo vale. Y aquí está uno de los grandes problemas. Muchas personas utilizan cremas por recomendación o moda, sin saber si realmente son adecuadas para su piel. El resultado: deshidratación, sensibilidad y envejecimiento prematuro", explica.
Es decir, diariamente vemos productos recomendados en las redes sociales y nos hacen comprar por impulso sin realmente plantearnos si verdaderamente funciona a nuestra piel. La solución definitiva es conocer a la perfección nuestra piel y tratarla como necesita.
Descuidar los hábitos: estrés, tabaco y falta de hidratación
"El estrés eleva el cortisol y acelera el envejecimiento. El tabaco apaga la piel, reduce la oxigenación y favorece la aparición de arrugas. Y beber poca agua provoca deshidratación, pérdida de elasticidad y un aspecto apagado. La solución es dormir bien, gestionar el estrés, evitar el tabaco y mantener una buena hidratación diaria. La piel es un reflejo directo de cómo te cuidas por dentro", explica.
Asimismo comenta que incorporar activos antioxidantes en la rutina marca una gran diferencia. "El uso de un elixir de vitamina C, como el Everlasting C de LimeLife, ayuda a iluminar la piel, mejorar el tono y proteger frente al daño ambiental gracias a su acción antioxidante", suma.
Y es que la experta recalca que el envejecimiento de la piel no depende de un tratamiento puntual, sino de lo que haces cada día sin fallar. "No es una crema cara. No es un tratamiento aislado. Es limpiar tu piel cada noche. Es protegerla del sol todos los días. Es hidratarla correctamente. Es descansar", concluye.