Un quinto vecino de Punta Umbría, que se encontraba entre los denunciados como desaparecidos tras el accidente ferroviario de este domingo en Adamuz , ha sido identificado como fallecido este lunes. La confirmación, ratificada por fuentes del Ayuntamiento a Europa Press, eleva la cifra de víctimas mortales de la localidad costera y agrava el luto en un municipio que permanece en vilo a la espera de noticias sobre una sexta persona que aún continúa desaparecida. Este nuevo fallecimiento se suma al de los cuatro miembros de una misma familia confirmados horas antes. Se trata de un matrimonio, su hijo y su sobrino, que permanecían desaparecidos desde el momento del siniestro. Las víctimas son Pepe Zamorano, Cristina Álvarez, su hijo Pepe Zamorano y su sobrino Félix Zamorano, todos ellos vecinos muy conocidos en el municipio costero. La familia, natural de Punta Umbría aunque residente en Aljaraque, regentaba la tienda La Flamenca Moda Infantil, situada en la calle Ancha, un comercio de referencia en la localidad. Desde la noche del domingo, los familiares se habían movilizado a través de redes sociales y se desplazaron hasta la estación de Huelva para tratar de obtener información sobre su paradero, al no lograr contactar con ellos pese a saber que viajaban en el tren siniestrado. Entre la angustia y la incertidumbre, una de las abuelas relató a los periodistas que su nieta, de seis años, estaba custodiada por la Guardia Civil, que había contactado con ellos, pero que de los otros cuatro miembros de la familia no sabían nada. Así la menor, hija del matrimonio fallecido, fue localizada ya en la misma noche del domingo y quedó bajo custodia de la Guardia Civil . Ante la falta de información, los familiares pusieron rumbo a Córdoba para intentar conocer allí, de primera mano, el estado de sus seres queridos. Finalmente, en las últimas horas se ha confirmado la peor de las noticias. Fuentes municipales han precisado que la niña se encuentra ya con sus abuelos en Córdoba y solo sufrió heridas leves, encontrándose fuera de peligro. Punta Umbría ha sido una de las localidades que este lunes ha guardado un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas y afectados por el trágico accidente ferroviario. Tras el acto, el alcalde del municipio, José Carlos Hernández Cansino , confirmaba la declaración de tres días de luto oficial. «Me resistía a ello porque apelaba a la esperanza, pero tras confirmarse el hallazgo sin vida de los miembros de la familia Zamorano Álvarez que permanecían desaparecidos desde la pasada noche a consecuencia del accidente de tren, he decretado tres días de luto oficial», ha señalado el regidor. El alcalde ha trasladado además un mensaje de apoyo a las familias afectadas, asegurando que «vivimos estos momentos con profunda consternación y dolor. No obstante, mantenemos la esperanza de que las dos personas vecinas de Punta Umbría de las que aún no se tienen noticias puedan ser localizadas con vida, y se continúa siguiendo de cerca la evolución de los trabajos de búsqueda». «Acompaño en su dolor a todas las familias afectadas, trasladándoles el apoyo, el respeto y la solidaridad de toda la Corporación Municipal y del conjunto de la ciudadanía», ha añadido Hernández Cansino, quien se ha desplazado a Córdoba para acompañar personalmente a los allegados de la familia Zamorano Álvarez. Durante los días de luto, las banderas ondearán a media asta en los edificios municipales y quedarán suspendidos todos los actos institucionales previstos, en señal de respeto y duelo. La localidad costera continúa además en vilo por la situación de otros vecinos que viajaban en el tren accidentado. Entre ellos se encuentra Rocío Díaz, una mujer muy conocida en Punta Umbría, donde regenta varios puestos de pescado en el mercado municipal. Rocío viajaba junto a su hijo y un amigo de este para asistir a un partido del Real Madrid. Según ha podido saber Huelva24, en el momento del impacto ella se había desplazado a la cafetería del tren. Su hijo se encuentra herido pero estable, mientras que aún no se tienen noticias del paradero de ella, lo que mantiene en máxima preocupación a familiares, amigos y vecinos.