Osiris Sevilla , una mujer nicaragüense que está pendiente de que se confirme el destino de su marido , Víctor (de Bolivia), que viajaba en el Alvia Madrid-Huelva que chocó brutalmente contra un Iryo Madrid-Málaga, ha puesto voz en la mañana de este martes voz a la tragedia en el centro cívico de Poniente de Córdoba, habilitado para la atención de los familiares de las víctimas del siniestro. « Espero que esté vivo . Los milagros existen . Entonces a la fe de que todavía este respirando y luchando para que llegue», ha indicado, aferrándose a una esperanza que parece imposible. Porque la Consejería de Justicia ya ha comunicado a los familiares que en los hospitales no hay ninguna persona ingresada sin identificar. «Es una angustia . Cada segundo que pasa se te hace eterno, cada minuto que pasa... Tengo esperanza, hasta que no lo vea...», ha dicho en su relato desgarrador. «Me llamó mi hermana por teléfono. Y me dijo que había habido un accidente [en el tren que iba a Huelva y donde iba su marido]. Se me hizo raro que estando yo en el aeropuerto no me llamara porque yo ya tenía cobertura. Bueno yo le mandé mensajes y no le llegaban», relata. «Veníamos juntos, pero en vuelos distintos, desde Nicaragua», ha explicado. Venían del país natal de ella, de unas vacaciones de Navidad, y regresaban a Huelva, donde residen. Una vez que confirmó lo que estaba sucediendo con su pareja, «en Madrid pagué un taxi para que me trajera hasta aquí y vine aquí de noche, el lunes. Me costó 614 euros ». El hijo de Víctor, de siete años que está ahora en Sevilla, «pregunta porque ya sabía que llegábamos». «En Bolivia, están esperando noticias; sobre todo sus padres que son bastante mayores y no tengo respuesta para dar todavía», comenta Osiris. Finaliza contando que no les gustaba tomar el tren . Preferían el autobús. Pero, en esta ocasión, eligieron esa opcion, que desgraciadamente se puede haber tornado fatal.