Tras meses de caso omiso, y tras el fatal accidente ferroviario producido en Adamuz, Adif decide escuchar a los maquinistas y limita la velocidad en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, en el que precisamente, el colectivo ferroviario denunció que se producían fuertes vibraciones. Según fuentes de Semaf , el sindicato mayoritario de maquinistas, el gestor de las infraestructuras ha habilitado una limitación «temporal» de velocidad de 160 kilómetros por hora, en un tramo por el que hasta ahora se podía circular a 300 km/hora . La restricción llega cuando se investiga si el accidente producido en el corredor Madrid-Andalucía a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz fue consecuencia de un fallo en la infraestructura, con la rotura de una de las vías como la principal de las hipótesis tras las primeras pesquisas. Se trata de una línea que también fue señalada por los maquinistas debido a la incidencia de las vibraciones. Ese inconveniente fue notificado por Semaf mediante una carta remitida el pasado 8 de agosto de 2025 tanto al director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, Pedro Lekuona García, como al director corporativo de seguridad de la circulación de Adif, David Gómez Rey Romero, y el subdirector de circulación de Adif Alta Velocidad, Francisco Martín Moreno. En la misma se señalaba una «profunda preocupación» por el estado general de las líneas, remarcando los casos de las líneas 010 (Madrid-Sevilla), 030 (Madrid-Málaga), 040 (Madrid-Valencia) y 050 (Madrid-Barcelona). En todas esas líneas, el sindicato Semaf solicitó a las autoridades competentes reducir el límite de velocidad a 250 kilómetros por hora. «Esta medida debería extenderse en el tiempo hasta que la red adecúe su estado para poder circular a velocidad superior». La petición, sin embargo, fue desestimada, bajo la premisa de que no existían «argumentos técnicos» para ejecutar esa reducción de velocidad. Pero el accidente de Adamuz, que deja por el momento 40 muertos y más de un centenar de heridos, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Sin ir más lejos, ayer los maquinistas se plantaron ante Renfe y acordaron con el operador público reducir de 300 a 230 km/hora la velocidad máxima de circulación en la propia línea Madrid-Barcelona, tal y como adelantó 'El Economista'. Concretamente en el tramo entre Madrid y Catalayud (Zaragoza), de alrededor de 200 kilómetros .