Lograr una pareja de largo recorrido se está convirtiendo en algo tan complicado como encontrar a quien encienda las luces en el centro del campo del Real Madrid o localizar una habitación en la capital española por menos de 500 euros sin vistas a la nevera. Y es que pese a que no hay datos oficiales sobre la duración de las parejas en España, sí que se sabe que los matrimonios que acaban en divorcio - 7 de cada 10 - viven de media 16,5 años, dejando de lado aquello del amor eterno para épocas anteriores. Los expertos en esto de mezclar los ingredientes para una convivencia plena en pareja se basan en el amor, pero cada vez llega antes la fecha de caducidad. Cada día vemos cómo amigos, familiares y compañeros de trabajo, e incluso nosotros mismos, nos enfrentamos a relaciones sentimentales que empiezan con toda la euforia del mundo, pero al poco se explota la pompa. La psicóloga y experta en relaciones de pareja Silvia Llop ha invitado a reflexionar sobre una de las idealizaciones más comunes en torno al amor en nuestros días: la creencia de que las relaciones de antes eran más duraderas y auténticas que las actuales . En una entrevista durante su participación en el pódcast 'Tiene Sentido' , espacio en el que Eli Romero invita a explorar el bienestar desde varias dimensiones, la experta habla de la era del amor líquido y cuestiona esa nostalgia romántica, explicando que buena parte de las parejas de generaciones anteriores permanecían juntas por obligación social o económica, no necesariamente por amor. Vamos, que tampoco había muchas otras alternativas, ni tan siquiera legales. Cuenta la experta que en esa imagen idílica del 'amor de nuestros abuelos' se esconde una realidad compleja. «Mucha gente dice que antes el amor duraba toda la vida, pero los hijos y nietos de esas parejas están ahora en mi consulta», comenta durante la conversación, en la que ahonda que, en muchos casos, detrás de la fachada de familia estable se escondían dinámicas de infelicidad, sumisión o violencia , que dejaron huella en las generaciones posteriores. «Antes era 'tira y aguanta', no había posibilidad de separarse. De cara a la galería todo parecía perfecto, pero dentro de casa la convivencia era dura», añade. Esa falta de libertad emocional ha tenido consecuencias: muchos descendientes de esas parejas reproducen patrones tóxicos, miedo al compromiso o dependencia emocional , explica la psicóloga. «Es necesario entender de dónde vienen esos comportamientos», subraya. La psicóloga también analizó cómo ha cambiado el papel de la mujer en las relaciones modernas. «Tú quieres un amor como lo de tus abuelos, cógete a tu abuelo como pareja, a ver qué pasa. Hay mucha exigencia de las mujeres hacia los hombres , porque ahora, claro, me he recolocado en el tablero, ya no soy el peoncito, ahora soy la reina, y quiero a un rey al lado», indica Llop, que insiste en que el proceso de transformación no solo afecta a las mujeres: «Los hombres también se están trabajando, también están empezando a decir, pues voy a ir a terapia, pues voy a hacer esto y antes era impensable», apunta. A pesar de los retos actuales -la inmediatez, las redes sociales y las nuevas formas de conocer gente-, Llop se muestra optimista. «Se crean parejas nuevas todos los días. El amor no ha desaparecido», afirma durante la entrevista, en la que recuerda que hay muchos lugares donde puede surgir el amor, no solo en las aplicaciones de citas actuales. ¿El reto? Construir vínculos más conscientes, libres y equilibrados , donde hombres y mujeres se relacionen desde la elección, no desde la obligación.