El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa , ya tiene diagnóstico al problema de salud que le llevó a ingresar por urgencias el pasado sábado. Lo que en un principio se pensó que podría ser un ictu s, por la confusa sintomatología, es una osteomielitis de la sínfisis púbica provocada por la bacteria Streptococcus dysgalactiae . Para entendernos, Illa tiene una infección en la articulación que une los dos huesos púbicos, provocada por un microorganismo. Este proceso infeccioso puede afectar a cualquier hueso del organismo, aunque « es más frecuente en vértebras y huesos largos , como tibia, fémur o húmero«, explica a ABC el doctor José Luis del Pozo, director del Servicio de Enfermedades Infecciosas y de Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra (CUN). Pero, ¿cómo llega la bacteria al hueso? El experto señala que estos microorganismos pueden viajar desde cualquier parte del cuerpo a través del torrente sanguíneo: «Hablamos de una osteomielitis hematógena . En este caso ha llegado al hueso del pubis a través de la sangre, procedente del tubo digestivo o la faringe, los dos sitios donde esta bacteria se encuentra más frecuentemente. Lo que no es fácil de saber es por qué el microorganismo ha pasado al torrente sanguíneo . En la mayor parte de los casos, cuando pasan a la sangre el sistema inmune las destruye y el paciente ni se entera, pero en otros casos consiguen llegar al tejido y se aprovechan de algún defecto local para adherirse«. La zona afectada del pubis, apunta el doctor del Pozo, es una parte que puede estar inflamada por exceso de sobrecarga, ya sea deportiva o de la actividad diaria. «Si hay un mínimo daño generado por microtraumatismos, la bacteria puede aprovecharlo para crecer e inflamar», concluye. En el caso de Illa, Streptococcus dysgalactiae es la causante de la infección, pero cualquier bacteria puede provocarla. La más frecuente con diferencia es Staphylococcus aureus , que puede encontrarse en la flora cutánea humana. La otra forma que tienen los microorganismos de alcanzar el hueso es por un traumatismo con una fractura ósea abierta o después de una cirugía de prótesis articular. La osteomielitis, aunque poco mediática, es una patología más habitual de lo que pensamos. De hecho, varios hospitales españoles, entre ellos el Vall d'Hebrón, donde está ingresado Illa, cuentan con unidades de infección osteoarticular. Lo que es más raro es la localización en este caso. «La mayor parte de las osteomielitis de pubis se producen en pacientes que han tenido una intervención quirúrgica en la vejiga u órgano en continuidad, que toca el hueso y puede infectarse», explica. El síntoma de alerta más frecuente de una infección ósea es el dolor . Si afecta a partes blandas como tendones, ligamentos o músculos contiguos, el paciente puede sufrir pérdida de fuerza o alteración de la sensibilidad. También puede aparecer fiebre , aunque no siempre. La osteomielitis cuando es aguda, como en este caso, tiene un buen pronóstico, asegura el experto de la CUN. El tratamiento consiste en antibióticos, primero por vía endovenosa y luego orales, que puede prolongarse entre 6 y 12 semanas. «Posteriormente con fisioterapia y rehabilitación se logra una recuperación del 100%«, afirma. El abordaje de esta patología exige rapidez puesto que, en caso de no tratarlo o no hacerlo de forma eficaz, se puede cronificar y producir la destrucción del hueso, lo que además de antibiótico puede requerir cirugía. La osteomielitis hematógena puede afectar a cualquier persona, pero es muy frecuente en niños porque los extremos de sus huesos están muy irrigados por vasos sanguíneos. En adultos, tienen más riesgo los pacientes con diabetes o inmunodeprimidos y aquellos que se han sometido a cirugías donde se toca hueso. «Es importante el diagnóstico rápido para poner tratamiento eficaz muy pronto y evitar que se cronifique. Y la clave para eso es contar en los hospitales con unidades de infección osteoarticular , donde trabajan conjuntamente infectólogos, traumatólogos, radiólogos y expertos en medicina nuclear«, concluye el doctor José Luis del Pozo.