La tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) mantiene en vilo a la sociedad española. Incluso la política parece haber entrado en una especie de tregua, al menos en lo que tiene que ver con la interlocución entre las dos administraciones más implicadas: el Gobierno central -con el Ministerio de Transportes a la cabeza- y la Junta de Andalucía, sin competencias como tal en la tragedia, pero que lidera y coordina los servicios de emergencia. La imagen del presidente de Gobierno y el de la Junta, juntos, compareciendo ante la prensa, resultó llamativa por ser extraordinaria en los tiempos que corren. Sin embargo, y a pesar de que en el PP insisten en estar «centrados exclusivamente» en las víctimas, especialmente aquellas que siguen pendientes de que su familiar aparezca o sea identificado, ya hay dirigentes populares que alzan la voz apuntando a Adif. Y, por tanto, a Transportes. La portavoz en el Congreso, Ester Muñoz , ironizó en un mensaje en la mañana de este martes: «¿La tregua ya se ha acabado?». Respondía a Gabriel Rufián, diputado de ERC, que recuperaba la dana de Valencia para hacer una comparación: «Comparar un accidente ferroviario agravado por la mala suerte con un desastre metereológico anunciado y agravado por la desidia de unos cargos públicos, entre ellos un presidente que estaba de pacharanes mientras la gente se ahogaba, es de anormal profundo», escribía el republicano. La dirigente leonesa insistía: «Al final la naturaleza de los buitres es la que es . No respetan a las víctimas jamás». Otros dirigentes consultados por el PP, también de distintas autonomías, comparten la misma reflexión expresada por Muñoz; lo que consideran que es «una doble vara de medir» que en este caso el Gobierno aplica porque las competencias son exclusivamente nacionales. «Si las tragedias tienen que ver con las autonomías o si esta se hubiera producido con un Gobierno del PP ya tendríamos manifestaciones montadas. Solo piden unidad cuando les afecta a ellos. Si le compete a un presidente del PP no hay unidad ni coordinación», se quejan. Otros miembros de la dirección nacional se expresaron en términos similares públicamente. Juan Bravo , responsable de Hacienda en el PP, respondía al anuncio de Puente de pedir a Adif que limitara la velocidad a 160 km/h en un tramo de 150 kilómetros del trayecto Madrid-Barcelona, precisamente por el estado de la vía. «Una decisión de este calado y en el contexto actual exige una aclaración de inmediato . Los ciudadanos deben tener explicaciones y decisiones coherentes con una medida totalmente contradictoria anunciada hace meses». Bravo hacía referencia al anuncio del ministro de Transportes sobre aumentar hasta los 350 km/h ese mismo trayecto para conseguir que los tiempos entre ambas ciudades se redujeran a las 2 horas. Cayetana Álvarez de Toledo , otra diputada de peso y que en las últimas semanas ha jugado un papel clave en la situación que atraviesa Venezuela por ser, justamente, el enlace del PP con la oposición que lidera María Corina Machado, también se pronunció sobre este anuncio apuntando a Puente: «Convirtieron el Ministerio en un cortijo de mordidas, amaños y corrupción. Y después, en un instrumento de insulto, señalamiento y polarización. Enchufaron a Koldo en Renfe y a prostitutas en Adif. Se jactaron de que el ferrocarril vivía el mejor momento de su historia. Despreciaron los avisos técnicos sobre la degradación de las vías. Anunciaron trenes a 350 km/h. Y ahora esto». El PP está manteniendo la prudencia, pero son las primeras voces que empiezan a dejar atrás la tregua política de la que también participa Juanma Moreno en Andalucía, convencido de que en este momento solo cabe la asistencia a las víctimas. Sí hay una sensación generalizada de que «en muy poco tiempo habrá que pedir todas las explicaciones» y «que se depuren responsabilidades», según insisten a ABC distintos cargos consultados. La vicesecretaria popular, Alma Ezcurra , de facto número tres del partido y que tiene una ascendencia importante en Feijóo tras la última reestructuración de la cúpula, añadió al mensaje de Juan Bravo: «La transparencia es condición sine qua non para la confianza», dando respaldo a su compañero de la dirección nacional. «Es cuestión de tiempo que pongamos la lupa en Puente. Son muchos muertos y una tragedia que afecta a la alta velocidad en España. Esto no puede quedar sin todas las explicaciones sobre las causas y, sobre todo, sin que nadie asuma lo que aquí ha pasado», advierten en el partido.