Para muchas personas, hablar en público es un trance casi traumático . Temblores, sudores, tartamudeo... son algunos de los síntomas que pueden aparecer antes de salir a comunicar algo ante un público. Según el experto en comunicación Santiago Amador , este bloqueo no distingue entre personas anónimas y figuras de élite. «Hasta los más grandes campeones pueden tener miedo a hablar en público» , afirma en uno de sus vídeos, en referencia al luchador Ilia Topuria . Un consejo muy extendido en el imaginario popular para mitigar los molestos efectos que puede provocar esta acción es imaginar al público desnudo para rebajar la tensión. Sin embargo, existen otras técnicas igual de fáciles que, además, están respaldadas por la ciencia. Uno de los recursos más efectivos que propone el experto es una técnica de respiración sencilla y accesible. En uno de sus vídeos, Amador invita a practicarla de forma guiada: «Yo hago lo siguiente, os invito a hacerlo. Coged aire cuatro segundos y guardadlo . Aguanto el aire siete segundos y lo suelto en ocho segundos ». Este ejercicio, conocido como respiración 4-7-8, tiene un impacto directo sobre el sistema nervioso. «Esto lo hago dos o tres rondas y el cortisol , que es la hormona del estrés, baja muchísimo », explica. Según Amador, el efecto no es solo físico, sino también mental: «Tu cerebro se da cuenta de que, si estás respirando tranquilo, la cosa no va tan mal ». De esta manera, añade, «mandas un mensaje de calma a tu mente», reduciendo la sensación de amenaza antes de una intervención pública. El origen de esta técnica, denominada también «respiración relajante», se remonta al pranayama , una disciplina ancestral del yoga centrada en la regulación consciente de la respiración. No obstante, su difusión a gran escala es relativamente reciente, ya que fue el médico especialista en medicina integrativa Andrew Weil quien la popularizó en 2015 porque también resulta muy efectiva para dormir o controlar la ansiedad . En otro de sus vídeos, Amador usa una aparición pública del luchador Ilia Topuria, al que toma como ejemplo para explicar cómo gestionar el miedo a hablar en público. «Por supuesto, todos podemos superarlo », afirma. En su intervención sobre el bullying que sufrió en el colegio, Topuria confiesa también el miedo que le da hablar en público. «Creo que me pone más nervioso dar discursos que pelear» , reconoce. Dado lo común que resulta este problema en la sociedad, el experto en comunicación propone tres claves para aprender a vivir con él. En resumen, hablar en público no es solo un talento innato reservado a unos pocos, sino una habilidad que se puede entrenar con práctica, herramientas adecuadas y exposición gradual.