Raúl era un niño forofo colchonero, simpático y extrovertido, que lucía una sonrisa luminosa y jugaba muy bien en el equipo de sus amores. También ejercía de recogepelotas en el Manzanares . A un presidente nefasto se le ocurrió la brillante idea de suprimir la cantera, con lo que truncó de golpe los sueños de muchos alevines rojiblancos. Raúl se enroló en las filas de su hasta entonces eterno rival, donde demostró las cualidades que desde muy pequeño apuntaba y comenzó a subir peldaños, que le llevaron a ascender al primer equipo merengue. Jorge Valdano lo convenció para no volver al Atlético de Madrid, como hasta ese momento había sido su deseo. En Concha Espina desarrolló una carrera brillante que...
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