Tras un solemne minuto de silencio en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), Toledo ha rendido homenaje este viernes en el Día de San Ildefonso, patrón de la ciudad, en el Teatro de Rojas, a aquellos hombres y mujeres que han ayudado a construir, cuidar y mejorar la ciudad. El arzobispo de Toledo, don Francisco Cerro, más acostumbrado a hablar en público que el resto de premiados, ha recibido la Medalla de Oro de la Ciudad para la Catedral de Toledo con gratitud y emoción. «Si algo es de Toledo de toda la vida, esa es la Catedral, fruto de la fe de un pueblo que con su esfuerzo levantó el monumento que ahora contemplamos 800 años después». La presidenta de la Cámara de Comercio, María de los Ángeles Martínez, nueva Hija Predilecta de la Ciudad de Toledo, ha asegurado que «es el honor más alto que puede recibir quien ha tenido el privilegio de formar su vida en una tierra única como esta, una ciudad que forma parte de mi ser». Unas declaraciones a las que se ha sumado el hijo de Luis Alfredo Béjar, Miguel Béjar, tras el nombramiento de su difunto padre como Hijo Predilecto. «Gracias por destacar su figura como docente y reconocer su papel cívico en Toledo, ciudad por la que tantas veces penamos, pero a la que siempre amamos», ha trasladado con un breve discurso. Mariano García, archivero municipal hasta este pasado año, ha sido nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad. Natural de Bargas, «nos damos pocas veces cuenta de la suerte que tenemos al trabajar en una ciudad como esta . Estaré siempre en deuda con ella». Otro personaje ilustre que llegó joven a la capital regional fue el pediatra Álvaro Nodal, quien también fue nombrado Hijo Adoptivo. «Esta ciudad me acogió siendo uno de ellos desde el primer día. Se me conoció como el doctor Nodal de Toledo. Gracias Toledo por haberme dado tanto . Este reconocimiento solo confirma lo que siempre he sentido, que esta ciudad también es mi hogar», ha gritado con entusiasmo y agradecimiento. Pero sí hubo personas que llegaron pronto, esas fueron las tres primeras mujeres concejales de la época democrática: María Isabel Buendía, María Mercedes Teresa Fernández y Concepción Partearroyo, nombradas Concejalas Honorarias por ser un ejemplo para el futuro de la democracia. «La participación femenina en política era algo excepcional», ha afirmado Buendía, añadiendo que este reconocimiento le ha devuelto «el recuerdo de una época muy bonita de mi vida que he podido contar a mis nietos, familia y amigos estos días». Unas palabras que han complementado sus antiguas compañeras de Gobierno, quienes agradecieron -Partearroyo, ya fallecida, en palabras de su hermana Lola- la «valentía» del primer alcalde de Toledo de la democracia , Juan Ignacio de Mesa, por incluir a tres mujeres en su área de Gobierno en 1979. Pasando a los Ciudadanos Honorarios, el fotógrafo Pepe Castro, se ha sentido «un afortunado» por haberse formado en la ciudad de las Tres Culturas, hecho por el cual ha mostrado su apoyo a la Capitalidad Europea para el año 2031. «Si puedo ayudar de alguna manera, aquí me tenéis. Siempre llevo el orgullo de ser toledano». Una distinción que también tienen los cuatro integrantes del grupo de música 'Veintiuno'. Diego Arroyo (voz, guitarra y teclados), Pepe Narváez (batería), Yago Banet (bajo) y Rafa Pachón (guitarra) ahora viven en Madrid, pero «somos de los artistas que nos criamos aquí, nos tuvimos que marchar y ahora hemos vuelto». «Toledo es la cuna de nuestra vida, jamás me despegaré de estas murallas porque uno es del lugar al que ansía volver», han destacado. Por su parte, en la dedicación de calles o edificios públicos, el Ayuntamiento de Toledo concedió poner el nombre a título póstumo de Antonio Casado Poyales a la Biblioteca Pública de Buenavista, en homenaje a una vida dedicada a la protección, organización y difusión del conocimiento y del patrimonio bibliográfico e histórico de la ciudad. Por este motivo, después de una vida dedicada a los libros, su madre, Margarita Poyales, ha pedido que su legado de 4.000 libros sobre la ciudad de Toledo sean acogidos en la biblioteca que llevará su nombre a partir de ahora. «Sería una gran tranquilidad y una inmensa alegría». Por último, el presidente del Colegio de Enfermería de Toledo, Roberto Martín , ha agradecido que el Consistorio haya decidido dedicarles la rotonda situada en la confluencia de las calles Río Guadiana, Río Estenilla y la avenida del Río Boladiez, indicando que este premio es «para todas aquellas enfermeras que dan la vida por cuidarnos». «Es de las personas más cercanas que tiene el paciente. Nos transmite humanización y cercanía , más allá de que se trata de un profesional con un alto grado de cualificación que se ha preparado para dar cuidados de calidad al resto de la sociedad. Ellas son las verdaderas merecedoras de este premio», ha subrayado con orgullo. El acto de entrega de Honores y distinciones concluía con una actuación del Coro Jacinto Guerrero de Toledo.