Algo ha cambiado en Extremadura en los últimos días. La sensación que se abre paso en el PP mira ya a la resignación. A la espera. Al aguante. «Estamos en la resistencia. Tenemos que esperar» , zanjan en el núcleo duro de la presidenta, María Guardiola . Han entendido -ha costado llegar hasta aquí- que los tiempos de la negociación los marcará Vox, que cualquier avance se producirá después de las elecciones de Aragón -y quizá no haya desenlace hasta que pasen las de Castilla y León- y que a Guardiola, mientras tanto, le espera un 'via crucis'. Los populares eran reacios a pensar que Santiago Abascal - como publicó ABC - pensaba romper las conversaciones, dejarlas congeladas sin garantizar...
Ver Más