Se muestra comedido y exhausto en la comparecencia con el trofeo fruto del cansancio, pero se desata después Carlos Alcaraz . Una celebración con los suyos a lo grande, que esto es muy grande, ganar un Abierto de Australia que nunca había conseguido, con la que completa el círculo, con la que contesta a todas estas dudas que surgieron desde ese 17 de diciembre en el que rompió con Juan Carlos Ferrero . «En el primer set, Djokovic ha jugado a un nivel altísimo, su bola resbala mucho, cuando se pone en posición de ataque, con buenos apoyos va hacia delante y te crea mucha incomodidad para golpear y dominar , con muy pocos errores. Ese set se fue y hemos intentado estar ahí en el segundo, hemos tenido un juego en el que me ha regalado varios errores de derecha y con ventajas y deuce y eso me daba tranquilidad para decir que si me mantengo sólido, si aguanto el chaparrón que me viene, sé que va a poder fallar, que me dará oportunidades. Me ha tranquilizado para jugar más cómodo, para estar concentrado en las cosas que salían de mí», analizaba después en los micrófonos de Eurosport. Se libera de este deseado título y también de estas últimas semanas de presión mediática por esa separación con Ferrero. Tiene a Samuel López , no ha cambiado casi nada, sigue siendo él. «Ahora me acuerdo de la gente que ha dicho que no lo iba a conseguir, que pensaban que llegaría aquí y no pasaría de cuartos, a que no jugaría un buen tenis, a quienes no creían en mí . Parece irónico porque me debería acordar de mi gente y de lo que hemos trabajado. No he venido aquí para decirle a nadie que soy capaz. He venido aquí con ilusión y demostrarme a mí mismo que soy capaz de solventar los problemas», apuntó. Pero quiere quedarse con lo que ha logrado y cómo lo ha logrado, ante Djokovic y con Nadal en la grada : «Es una maravilla. Es muy difícil jugar siempre contra él y a la vez un privilegio. No había perdido nunca una final aquí y se jugaba su undécimo título. Y ver a Rafa, aunque haya venido por lo que haya venido, que estuviera viendo la final significa muchísimo. Que lo hace más bonito y especial».