España está sumida en un temporal de mal tiempo tras otro que está dejando lluvias intensas , nevadas en cotas más bajas y un descenso marcado de la temperatura. Este nuevo escenario climatológico pone a prueba tanto a los automovilistas como a sus vehículos, que sufren las consecuencias de las heladas nocturnas. « Parabrisas rayados , cerraduras bloqueadas o combustible afectado pueden ser algunos de los principales daños que puede ocasionar las bajas temperaturas que la borrasca Harry trae consigo», señala Francisco Javier Fuentes , formador de Midas España. «Esto, unido al uso de accesorios inadecuados y malas prácticas, pueden tener terribles consecuencias en el bienestar del vehículo y algunos de sus elementos principales. Por ello, es clave estar preparados para hacer frente a esta borrasca», añade Fuentes. La humedad y el frío pueden bloquear cerraduras, agarraderas y juntas de puertas. Como resultado, en ocasiones puede resultar imposible abrir la puerta para acceder al interior del vehículo. Lo más frecuente es forzar la cerradura o aplicar movimientos bruscos y fuerza excesiva en el agarradero exterior de las puertas, algo que puede resultar en un error fatal. En su lugar, desde Midas recomiendan utilizar sprays descongelantes, aplicar calor controlado con secador de manera segura o cubrir las cerraduras con protectores especiales durante la noche. Con las heladas, no es de extrañar que cada día nuestro vehículo amanezca helado. Los componentes externos como las lunas y los limpiaparabrisas, entre otros, sufren en primera persona los efectos de las bajas temperaturas. Ante esta situación, muchos automovilistas tienden a utilizar llaves u otros objetos metálicos para quitar el hielo que cubre las lunas. Además, también está muy extendida la creencia de que verter agua templada o sal sobre el hielo es una buena práctica. Desde Midas advierten de que esto puede tener terribles consecuencias, ya que el contraste térmico puede generar grietas en las lunas, mientras que la sal puede corroer las gomas que la mantienen fija a la estructura del vehículo. Los automóviles están diseñados para ofrecer un desempeño óptimo cuando se encuentran en un rango de temperaturas concreto. Cuando le mercurio llega a los 0º (o por debajo), se resiente su rendimiento, especialmente en la batería y el depósito de la gasolina, y el consumo de combustible puede aumentar en hasta un 15%. En este sentido, para proteger estos componentes de los efectos del frío invernal que trae Harry, desde Midas recomiendan evitar el uso abusivo del sistema de calefacción nada más arrancar el vehículo y mantener el depósito lo más lleno posible. De esta forma, se previene que el depósito se llene de aire húmedo y frío, evitando que se condense y afecte a la combustión. «Además de algunos remedios caseros como cubrir las lunas con cartones o revisar frecuentemente el nivel de anticongelante, un mantenimiento preventivo es clave para que nuestro vehículo pueda hacer frente a inclemencias meteorológicas como las que trae consigo la borrasca Harry», concluye Fuentes.