Hablamos y escribimos sobre los defectos o los errores o las faltas de los demás haciéndonos la ilusión de que somos mejores que ellos. El afán por la hoguera ajena es siempre hipócrita aunque a veces no nos demos cuenta. Yo no soy mejor que tú, mi admirado Antonio Pelayo. Y claro que he usado a mis cantantes y a mis artistas para intentar seducir, como tú a Dalí, y los restaurantes, y el poder, y tantas y tantas otras argucias. «En amor», esto es de Jaime Gil de Biedma , «aunque no tengo aún que dar dinero, tengo ya que dar inteligencia». Escribir es siempre una manera de seducir e invitar a cenar a tu casa es un claro,...
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