Lo nunca visto. Un delantero se interna en el área, encara a un defensa y de pronto este le agarra la camiseta y tira de ella hacia arriba. Está a punto de quitársela por completo desnudándole de cintura para arriba, pero la prenda se engancha en la cabeza del atacante, impidiéndole ver. Sucedió en el minuto 65 del partido Alavés-Real Sociedad correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey. Ganaban 2-1 los locales y tan extraña jugada obligó al árbitro del encuentro, el andaluz Quintero González, a acudir al monitor del VAR para analizar lo sucedido. Vista, nunca mejor dicho, la peculiar escena, el trencilla decretó penalti por falta de Caleta-Car a Toni Martínez dentro del área. El propio Toni se dispuso a lanzar la pena máxima. Golpeó con la diestra, y Remiro, portero del conjunto donostiarra, detuvo el balón. Y en esa parada se cimentó la remontada de su equipo. La Real ganó 2-3 y se clasificó para las semifinales de Copa.