«Te escribo para solicitarte una reunión para pedirte amparo frente a la situación laboral por la que estoy pasando. Desde el mes de mayo del año 2023 llevo sufriendo una discriminación muy grave que no ha cesado y se está incrementando. Me gustaría poder mantener una reunión contigo para que conozcas la situación y puedas mediar para que no tengan que intervenir otros organismos». Así empezaba el primero correo que la concejal de Móstoles Ana Mate envió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el 26 de febrero de 2024. En total, la concejal, que renunció a su acta en el Ayuntamiento en octubre de 2024, envió nueve correos al gabinete de la presidenta regional. En sus escritos no aparece en ningún momento una alusión a un posible «acoso sexual», y solo es en el octavo, en la carta de un abogado, cuando se utiliza esa expresión. Según ha especificado el entorno de la presidenta regional, siempre se envían al PP los correos que llegan con denuncias que afectan al partido, al no ser parte de la acción de gobierno. Desde que se ha conocido la información publicada este jueves en 'El País', sobre supuestas presiones del PP de Madrid a la concejal para que no presentara una denuncia por acoso, los populares se han centrado en subrayar que la concejal negó expresamente en una reunión interna que fuera un caso de abuso sexual, y lo han situado todo en el plano de una «disputa laboral». Desde la Comunidad de Madrid han desvelado ahora los nueve correos que la concejal Ana Mate envió al gabinete de la presidenta regional, para demostrar que en ningún momento, salvo su abogado en uno de los correos, habla de acoso sexual. En su primera respuesta a la edil, el gabinete remite al PP de Madrid: «Acusamos recibo de su correo electrónico de 26 de febrero y lamentamos mucho comunicarle que a la presidenta de la Comunidad de Madrid no le es posible acceder a su propuesta de reunión por cuestiones de agenda. En cualquier caso, y si usted lo estima conveniente, podemos dar traslado de su escrito al secretario general del PP Madrid para su conocimiento y consideración. Agradeciendo de antemano su comprensión, y en espera de sus noticias, le enviamos un cordial saludo». En un segundo escrito, la concejal acepta reunirse con el secretario general: «Me gustaría reunirme directamente con la Presidenta debido a la situación insostenible de discriminación, pero entiendo perfectamente la dificultad por motivos de agenda, agradezco que le dé traslado al Secretario General para poder reunirme con él a la mayor brevedad y pueda trasladarle mi situación a la Presidenta». El 15 de marzo, vuelve a escribir al gabinete de la presidenta: «En primer lugar, trasladar a la Presidenta todo mi ánimo y apoyo por la situación de persecución deleznable que está sufriendo. Me vuelvo a poner en contacto ya que el pasado lunes 11 de marzo me reuní con Alfonso Serrano y Ana Millán, les trasladé la situación que estoy sufriendo en Móstoles y me indicaron que en los próximos días volveríamos a reunirnos para abordar una solución ya que la situación es insostenible. Ayer llamé por teléfono, pero no he recibido respuesta. La situación es muy grave por lo que solicito que a la mayor brevedad se establezca una reunión para saber cuál es vuestra postura e intervención al respecto». El 22 de marzo, escribía de nuevo: «A fecha de hoy no he recibido respuesta para abordar la problemática que os traslade, ante la ausencia de propuesta de solución por vuestra parte, al menos por el momento, y la situación de indefensión en la que me encuentro, solicito que se valore la apertura del Protocolo General de Prevención y Actuación frente a todos los tipos de acoso». El 10 de abril, ante la falta de respuesta, volvía a pedir amparo «ante la situación» que está sufriendo en Móstoles. «Represento a mi partido en Móstoles como Concejal y solicito, de nuevo, amparo e intervención por vuestra parte ya que la situación no ha cambiado». En un mensaje interno, el gabinete pide que se comunique el contenido del mensaje al secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano. Desde el PP de Madrid se responde que «será de nuevo atendida». El 17 de junio, el tono de la concejal se elevaba en un nuevo correo: «El 16 de abril mantuvimos la segunda reunión en la que me comunicasteis que tardaríais unas semanas en abordar la situación insostenible que estoy sufriendo y que me informaríais de las actuaciones que ibais a realizar. Han pasado más de 2 meses y no se ha tomado ninguna medida, la situación lejos de mejorar, ha empeorado debido a que el tratamiento de la información manifestada en las reuniones que hemos mantenido no se ha tratado con la confidencialidad y respeto que corresponde. Por todo ello, os solicito, tal y como os comprometisteis en la última reunión, que me informéis de las actuaciones realizadas». El gabinete responde así: «Acusamos recibo de su nuevo mensaje, de fecha 17 de junio de 2024, del que damos traslado al Partido Popular de la Comunidad de Madrid, para que le den respuesta. Un atento saludo». En septiembre se recibe el correo de un abogado, donde por primea vez aparece la expresión «acoso sexual»: «Me pongo en contacto con ustedes como letrado defensor (de Ana Mate), para tratar la situación de presunto acoso sexual y/o profesional padecida por la misma en Móstoles. Son múltiples las veces que se ha puesto … en contacto con ustedes, pidiendo amparo debido a la situación que esta sufriendo y de la que ustedes son sobradamente conocedores, sin que nos conste acción correctora». «En estos 8 meses desde la comunicación inicial, únicamente se han producido dos reuniones con Ana Millán. En estas reuniones no se han garantizado los derechos de la concejal, ni se han tomado ningún tipo de medida preventiva, de cara a corregir la situación que ha venido y está sufriendo», continúa el abogado. «Toda nuestra vocación es intentar evitar un desagradable procedimiento penal y causar el menor daño posible al partido, por lo que nos ponemos a su disposición para retomar el expediente a la mayor brevedad y dar una solución justa a la situación padecida pro nuestra patrocinada», señala. El 3 de octubre, la concejal se dio de baja en el partido y como concejal: «Por el presente escrito solicito mi baja en el Partido Popular motivada por la falta de amparo que he tenido. En el mes de febrero comuniqué al Partido Popular de Madrid la grave situación de acoso sexual y laboral que he padecido como concejal del PP en Móstoles». La edil lamenta que lejos de verse amparada se había encontrado con que los órganos del partido habían hecho «oídos sordos» a sus denuncias, «sin realizar ningún intervención». «Me ha resultado inaudito, por inesperado».