El 12 de julio de 2024, la Iglesia de San Jerónimo el Real, ubicada en el centro de Madrid, fue testigo del 'sí, quiero' ante cerca de 300 invitados que estimaron ser testigos de la unión matrimonial entre Noelia Bonilla e Íñigo de Lorenzo . Este fin de semana, la web 'Jaleos' ha informado de que el matrimonio firmará los papeles del divorcio la semana que viene, un año y medio después de contraer matrimonio y sin hijos en común. El medio anteriormente citado se ha puesto en contacto con la protagonista, quien no ha dudado en dar su versión de los hechos. «Tardé más en organizar mi boda que lo que duró mi matrimonio», comenzó diciendo. Al parecer, la joven no pudo acostumbrarse a la vida del empresario de la noche madrileña, aunque lo intentó. «Cuando llegaba a casa no llegaba en condiciones, aun así, entendía que formaba parte de su trabajo y debía beber con sus clientes. No me gustaba, pero lo respetaba porque era trabajo», dijo. Aunque nunca contó nada por «vergüenza», y porque «sentía que iba a cambiar». Sin embargo, eso no fue lo más grave, sino sus continuos desplantes, como cuando la operaron «de una torsión ovárica y el que era mi marido tardó diez días en ir a verme. Me mandó flores y me dijo que, como estaba en buenas manos, no era necesaria su presencia», reprochó. Lo peor fue cuando descubrió una infidelidad por parte del empresario. En ese momento cogió un tren y se refugió en casa de su familia. «Sabía que si se lo decía a la cara no tendría el valor de pedirle el divorcio. Se lo conté a mis padres, les relaté lo que sabían y lo que no. Al contarlo, tuve un ataque de ansiedad, y fue entonces cuando tomé la decisión El empresario y la 'influencer' sellaron su amor en Iglesia de San Jerónimo el Real, en el centro de Madrid, acompañados por varios rostros conocidos Como marca la tradición, el primero en llegar fue el novio, quien, ataviado con un traje de la sastrería Jajoan, procedió a entrar al monasterio ante la atenta mirada de los asistentes. Lo hizo acompañado de la madrina, su progenitora. Y unos minutos más tarde llegó la novia con un coche Rolls-Royce Silver Wraith que no pasó inadvertido para los transeúntes. Noelia Bonilla lució un precioso vestido, diseñado a medida, de Silvia Fernández -en la fiesta portó otro de la misma firma- y confió en Eugenio Lumbreras para las joyas. Tras la emotiva ceremonia, todos pusieron rumbo a La Borda del Mentidero para disfrutar de la fiesta. Entre los asistentes se encontraban algunos rostros rostros conocidos como Olivia de Borbón , Julián Porras , Álvaro Muñoz Escassi , Juango Ospina , Óscar Gil , Fernando y Paco Sanz , vástagos de Lorenzo Sanz , Horacio Morell , presidente de IBM España, Portugal, Grecia e Israel y Mar Torres .