A finales de 2019, la Princesa Mette-Marit de Noruega (52 años) se pronunció por primera vez sobre su relación de amistad con el magnate estadounidense Jeffrey Epstein , acusado de abusar sexualmente de menores de edad y encontrado muerto meses después por suicidio mientras esperaba un juicio por tráfico sexual en Nueva York. «Nunca me habría relacionado con el señor Epstein si hubiera sabido la gravedad de los crímenes que cometió . Debería haber investigado su pasado más profundamente y siento no haberlo hecho», dijo en 2019 la mujer del Príncipe heredero de Noruega, Haakon (52), a través de un comunicado. Unas disculpas públicas que llegaron poco después de que se descubriese que la princesa se había reunido varias veces con Epstein entre 2011 y 2013. A finales del pasado mes de enero, nuevos documentos desclasificados sobre el caso del pederasta sacaron a la luz algunos detalles hasta el momento desconocidos sobre la relación de amistad que mantenía con la princesa noruega. «Jeffrey Epstein es responsable de sus acciones. Debo asumir responsabilidad por no investigar mejor el trasfondo de Epstein y por no darme cuenta lo suficientemente rápido de la clase de persona que era», ha reiterado Mette-Marit, como ya hizo en 2019. « Me avergüenzo . Quiero expresar mi profunda empatía y solidaridad con las víctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein», ha añadido. Mientras su hijo, Marius Borg Høiby , se enfrenta a un juicio por un total de 38 delitos -entre los que destacan agresiones sexuales, violencia doméstica y tráfico de drogas-. Una cosa más con la que la figura de Mette-Marit encadena consecuencias institucionales. Intentando mantenerse al margen de las polémicas de su mujer, Haakon de Noruega ha reaparecido este fin de semana en Milán durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina con el objetivo de apoyar a los deportistas que están compitiendo representando al país nórdico. Por el momento, una de las victorias más importantes ha sido la protagonizada por el equipo de esquí de fondo femenino de relevos, quienes se han alzado con la medalla de oro. Una vez entregada la condecoración, el equipo y sus entrenadores se reunieron con el Príncipe Hakoon, el cual ha mostrado una actitud distendida y tranquila pese a la grave crisis institucional que atraviesa la corona. Luciendo un anorak blanco con el escudo del país en la parte superior izquierda y la palabra 'Norge' en la espalda escrita en rojo y marino, el heredero ha posado feliz junto a los deportistas durante su visita.