Con los primeros rayos de sol tras el cese de las intensas lluvias que durante varios días han mantenido en vilo a distintos municipios de la región, la calma comienza a abrirse paso en El Robledo . Esta localidad de apenas un millar de habitantes, situada en la provincia de Ciudad Real, ha sido una de las más afectadas por la crecida del río Bullaque , que obligó a desalojar a los vecinos de la pedanía de Las Islas ante el riesgo de inundación. «La situación ya está bastante más controlada», ha asegurado este domingo el alcalde del municipio, Gustavo Ormeño, tras participar en una reunión del Cecopi donde se ha rebajado el Pricam a Situación Operativa 1 tras estabilizarse los caudales y desembalses. El episodio de desbordamiento ha remitido de forma «considerable» y la escorrentía ha descendido hasta niveles en los que el agua discurre prácticamente por el cauce natural del río. «Ya hay muy poco caudal fuera del río», explica el regidor, aliviado tras días de incertidumbre. Superada la fase más crítica, el Ayuntamiento inicia ahora el proceso de «desescalonamiento », con la rebaja del nivel de emergencia y el inicio de las labores de limpieza, reparación y revisión de infraestructuras. El objetivo es evaluar ahora «con precisión» el alcance de los daños y comenzar cuanto antes la recuperación. A simple vista, las consecuencias son notables. Calles hundidas, arquetas de alcantarillado rotas y muros dañados forman parte del paisaje que ha dejado la crecida. También el parque municipal presenta importantes desperfectos en su mobiliario urbano. La piscina municipal, según describe el alcalde, «ha sido parte del río, un brazo del río», lo que obligará a analizar en profundidad su estado. A ello se suman daños en caminos y explotaciones ganaderas del entorno. Cuantificar económicamente el impacto es, por el momento, una tarea imposible. Gustavo aclara que aún no se puede ofrecer una cifra concreta. «Será necesario realizar un estudio pormenorizado por sectores y zonas para determinar el coste real de la reconstrucción», indica el regidor. Los vecinos desalojados de Las Islas, permanecen todavía fuera de sus viviendas, aunque su regreso es ya inminente. La reapertura de la carretera principal de acceso, prevista para las próximas horas, permitirá que puedan volver a sus casas en las próximas horas. Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) , que han trabajado en el municipio durante los días más complicados, se han retirado ya esta mañana. También comenzará la retirada progresiva de la maquinaria desplazada por Tracsa y la Diputación. A partir de ahora, los esfuerzos se concentrarán en la limpieza, el mantenimiento y la reparación. Además, desde el Ayuntamiento se ha solicitado apoyo a las administraciones competentes para afrontar esta nueva etapa con más medios materiales y humanos. Con el agua regresando a su cauce y la maquinaria preparada para iniciar la reconstrucción, El Robledo comienza a mirar hacia adelante. El objetivo, como subraya su alcalde, es claro: recuperar la normalidad lo antes posible y dejar atrás unos días que han puesto a prueba la resistencia de todo un municipio.