El primero en alzar la voz tras una derrota de lo más dolorosa fue, como casi siempre, Oblak , «Me da la sensación de que no nos tomamos todos los partidos igual. No se puede elegir qué partidos afrontar para ganar», aseguró el esloveno sobre le césped de Butarque, escenario del inesperado naufragio, ante los micrófonos de Dazn. Poco después, le tocó a Simeone ponerle palabra a cómo un equipo que había vapuleado al Barça hace solo cuatro días había mostrado una cara tan decepcionante pues, aunque es cierto que el Rayo merece mucho mérito, el principal culpable del resultado final fue el equipo rojiblanco. Por sorpresa, el argentino chocó con las declaraciones de su capitán. «No estoy de acuerdo con Oblak . Nosotros no elegimos qué partidos queremos competir«, ´replicó. «Fueron superiores, nos presionaron muy bien en la zona baja... Nos faltaron mejores elecciones dentro del campo. Jugamos mal, y cuando el otro equipo juega mejor, lo normal es perder», analizó el Cholo , que recitó los fallos de los suyos casi de memoria, como el alumno que da una lección sin ganas. En cambio, fue el entrenador Iñigo Pérez el absoluto protagonista en la rueda de prensa. Su rostro y tono de voz evidenciaban un profundo conflicto emocional. «Hoy hemos conseguido una gran victoria en un día triste». «Es la victoria más especial desde que estoy en el Rayo. Por la situación en la que estamos y por los jugadores, que se lo merecen», analizó. «Me ha sorprendido la respuesta de mis jugadores. Han subido sus prestaciones pese a que estábamos en un momento complicado. Hoy hemos tenido contundencia, estoy muy feliz por ellos, pero sigue siendo un día agridulce (...). Es imposible aislarse del ruido externo. De hecho, creo que debemos implicarnos y luchar contra situaciones sociales que no son justas. Hay que afrontarlas, aunque sean complejas».