El Ayuntamiento de Madrid ha interpuesto 111 sanciones en el primer mes de funcionamiento de las patrullas conjuntas de la Policía Municipal de Madrid e inspectores de limpieza, creadas para combatir el abandono indebido de residuos junto a los contenedores. El dispositivo, activo desde el 12 de enero, contempla multas de hasta 1.100 euros y, hasta el momento, concentra el 75 por ciento de estas en el sector comercial y el resto, un 25 por ciento, sobre los ciudadanos. La puesta en marcha de este servicio entra dentro del plan para mejorar la limpieza de la ciudad e intensificar la vigilancia en los puntos más conflictivos de la capital, iniciativa que fue anunciada el pasado mes de octubre por el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, en el Pleno municipal. Su objetivo es sencillo en el enunciado y complejo en la práctica: restituir el orden en torno a los contenedores, frenar el vertido incontrolado y devolver a la ciudad una imagen acorde con su pulso europeo. Las patrullas, dependientes de las áreas que dirigen Inma Sanz y Borja Carabante, recorren las zonas donde los servicios técnicos habían detectado que se cometen más infracciones de este tipo. Los distritos de Centro, Salamanca, Tetuán, Puente de Vallecas y Usera concentran hasta ahora el grueso de las actuaciones. Calles como Marcelo Usera, Serrano, la plaza de Pedro Zerolo o la calle de Jesús han acumulado expedientes por bolsas depositadas fuera de horario, cartones amontonados junto a los contenedores o restos comerciales abandonados sin separación previa. Las multas pueden alcanzar los 1.100 euros por infracciones leves conforme a la ley de Residuos. Una cuantía que pretende disuadir más que castigar. El ayuntamiento sostiene que el abandono junto a los contenedores genera un «efecto llamada» que multiplica la suciedad y deteriora la percepción vecinal. Y es precisamente la percepción uno de los campos donde el Gobierno municipal reivindica avances. Según la última encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos de la ciudad de Madrid, la limpieza ha descendido hasta el sexto puesto entre las principales preocupaciones de los madrileños, cuando durante 2016, 2017, 2019 y 2022 encabezó la lista. El esfuerzo presupuestario respalda esta tesis. Más de 800 millones de euros anuales se destinan a los servicios de limpieza, con especial peso del contrato de contenerización, recogida y transporte de residuos, que supera los 240 millones. En los últimos años se han renovado todos los contenedores de la ciudad y se ha duplicado la frecuencia de recogida: de 14 veces por semana en 2019 a 27 en la actualidad. A ello se suma el refuerzo de puntos limpios móviles y de proximidad, la ampliación de horarios y contratos específicos para papeleras, zonas verdes y parques, además de haberse creado un servicio de limpieza de interbloques o las patrullas antigrafitis, ligadas al contrato del Servicio de Limpieza de Urgencia (Selur). Asimismo, se han activado brigadas de proximidad las veinticuatro horas y dispositivos de intervención rápida a disposición de las juntas de distrito y se está desarrollando desde diciembre una campaña intensiva de información y concienciación al sector comercial de la capital. Incluso los contenedores vinculados a obras cuentan ahora con seguimiento específico para evitar que se conviertan en improvisados vertederos domésticos.