«Me quiero coger un año sabático, creo que la gente necesita descansar de la Esteban». Así anunciaba su decisión Belén Esteban para confirmar que se toma un descanso después de 26 años largos de diaria exposición en televisión, Su propósito es tomar fuerzas y reinventarse a todos los niveles, tanto a nivel profesional como personal. Quiere ir más al gimnasio, aprender inglés y dedicar más tiempo a ella misma y a su familia. A sus 52 años, toca crear una nueva Belén Esteban , según se deduce de sus declaraciones. Su paso por 'Top Chef. Dulces y famosos' es su último proyecto de televisión, al menos por una temporada. Son más de dos décadas de exposición y torbellinos. También de desgaste, tanto por parte de ella como de la propia audiencia, algo que parece haber asumido con frialdad y cálculo. No han sido los mejores tiempos para Belén Esteban desde el punto de vista laboral. Fue en noviembre cuando Belén anunciaba su marcha de 'No somos nadie', donde compartía plató con varios de sus históricos compañeros de 'Sálvame'. Aunque la conocida como 'princesa del pueblo' advierte que de que su decisión no tiene nada que ver con las audiencias ni su probable decadencia de popularidad y notoriedad. «Os voy a echar de menos, pero lo necesito porque valgo para muchas cosas más», aseguraba en aquel adiós. Nada parecía sugerir que aquella marcha fuera a ser el comienzo de un final. Poco después, confirmaban su participación en 'Top Chef. Dulces y famosos', el concurso de repostería de RTVE estrenado este domingo 15 de febrero. Y en la rueda de prensa de presentación del programa, Belén Esteban detonó la bomba: «Me quiero coger un año sabático, creo que la gente necesita descansar de la Esteban». Sorpresa para muchos, pero no para ella, pues desde el pasado año ya iba madurando su decisión de desaparecer una temporada. Aunque añadía: «No te digo que no vaya a hacer un programa, pero esto de todos los días no porque es duro». En realidad es un adiós a su exposición diaria. Las razones las da ella misma: «Primero por mí, porque llevo 26 años en la tele». Necesita recuperar tiempo y energía, cargar las pilas y pasar más tiempo con su familia y consigo misma. «Quiero aprender inglés, y apuntarme al gimnasio, que solo he ido dos veces en mi vida. Como me dan bajones de azúcar, he pensado en ir después de comer, no ponerme insulina y así lo quemo en el gimnasio. También quiero estar con mi amigas, quiero ir al cine, quedar entre diario...», argumenta. Lo que viene a ser llevar una vida más 'normal' después de 26 años en los que ha sido difícil para muchos -y probablemente para ella también- separar a la persona del personaje. Su madre vive en Benidorm y tiene ya 82 años. También quiere estar más cerca de ella, pasar en su compañía algo más que algunos fines de semana esporádicos. «No es lo mismo irte un viernes y volver el domingo que estar un mes en casa de tu madre», cuenta ahora. También está su hija Andrea, que vive en Estados Unidos alejada por completo del foco mediático, algo que siempre tuvo claro desde muy joven. Le acaba de dedicar un emotivo mensaje en Instagram. Y, por supuesto, su marido, Miguel Marcos. «Muchas veces llegas de la televisión y te da pereza», cuenta sobre hacer planes al salir de un plató. Ahora toca dar un paso hacia atrás para dar dos hacia adelante. O eso piensa.