—La fachada sur de la Catedral preocupó especialmente en 2023 tras un desprendimiento y se llegó a solicitar ayuda al Gobierno de España. ¿En qué punto se encuentra esa gestión? La situación de la fachada sur está ahora mismo en stand by . Eso no quiere decir que esté olvidada. Es una necesidad y somos muy conscientes de ello. Estamos tranquilos porque llevamos años trabajando con un plan general elaborado por nuestros arquitectos y técnicos sobre el estado del templo, lo que nos permite ir actuando poco a poco. Lo que ocurre es que siempre van surgiendo cosas. Nunca se termina. La ministra Milagros Tolón nos ha trasladado que con el 2% cultural ya activado ahora es posible impulsar este proyecto, y en esa línea estamos trabajando. Lo que sucede es que ahora mismo estamos volcados en otra serie de actuaciones con motivo del VIII Centenario, que son muchas y muy importantes, y eso obliga a priorizar. —¿Qué actuaciones se están priorizando? Estamos con la restauración de las pinturas de la antesala capitular y en cuanto se termine esa intervención empezaremos con las pinturas del Transparente. El Ministerio hizo la parte externa, que fue para lo que vino Isabel Rodríguez, la actual ministra de Vivienda, y entonces le dijimos claramente que hacía falta intervenir también en el interior. Como le digo, en cuanto acabemos la antesala capitular, empezaremos con esa restauración para que a lo largo de este año esté todo terminado. Además, estamos trabajando en la apertura de una nueva sala de la pinacoteca, lo que será un tercer espacio para exponer obras. No se trata solo de abrir una sala más, que estará en el patio del tesorero dando continuidad a los dos espacios que ya destinamos a pintura, sino de completar el ciclo iconográfico de la Catedral. —La restauración de la antesala capitular ha sacado a la luz un espacio prácticamente desconocido. ¿Qué supone ese hallazgo? Es un gran hallazgo, aunque en realidad sabíamos que esas pinturas estaban ahí, pero no se veían. Solo se apreciaba la parte superior, pero ahora va a quedar monumental. Estoy convencido de que va a sorprender muchísimo. Yo creo que en marzo puede estar terminado. Los armarios que había allí se han retirado y se han colocado en el Colegio de Infantes, donde está el museo, para que no se estropeen. Se han recolocado correctamente y se han cambiado de ubicación con criterio de conservación. —Hablaba de la pinacoteca. ¿Qué supondrá esa ampliación? La nueva sala estará a continuación de la segunda. Ahora se están haciendo catas arqueológicas para ver dónde están los cimientos, dónde no están, y cómo se puede asentar todo correctamente. Queremos dividir la sala y aprovechar la parte superior para oficinas o despachos, porque no tenemos espacios suficientes para el trabajo diario del Cabildo. No se trata solo de colgar cuadros importantes que estaban guardados, como obras de Francisco de Zurbarán, José de Ribera o Luis de Velasco, sino de que esas piezas completen el discurso iconográfico que ya existe en las salas actuales. —Para finalizar, sigue abierto un debate sobre los restos de los reyes visigodos Wamba y Recesvinto en la Catedral. ¿Qué posición mantiene el Cabildo ante esa petición? No van a estar mejor situados que donde están. Están en la capilla mozárabe, donde hay misa todos los días, y una vez al año se celebra un funeral por los restos visigodos. En ningún sitio van a estar mejor tratados ni con más dignidad. Nosotros somos depositarios. No somos quiénes para mover nada. El mejor sitio es la capilla mozárabe, que es lo más tradicional y lo más propio de Toledo. Ahí se les puede tener de una manera digna. No entiendo el fundamento de la petición ni le veo ningún sentido. Los restos se recogieron en su día y estuvieron durante mucho tiempo en el Ochavo, en el relicario, pero es que no son santos y no pueden estar ahí, por eso se pensó que el mejor lugar era la capilla mozárabe. Por nuestra parte, la postura es clara: están bien donde están.