El Gobierno de Aragón mantiene activado el Plan de Inundaciones (Procinar) en fase de alerta y ha reforzado la vigilancia ante la crecida ordinaria del Ebro, que ha llegado a Novillas en torno a las 5 de esta madrugada con un caudal aproximado de 1.650 metros cúbicos por segundo, ligeramente inferior a lo esperado. Aunque por el momento no constan afectaciones destacadas por esta crecida, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro ha mantenido a primera hora una reunión en la Sala de Crisis del 112 Aragón con el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, y técnicos de Protección Civil para evaluar la situación y coordinar las actuaciones. Así, dos equipos de técnicos se han desplazado a lo largo de la mañana de este lunes a las zonas más vulnerables de la Ribera Alta. En concreto, uno de ellos irá a las localidades de Novillas, Gallur, Pradilla, Boquiñeni, Luceni y Alcalá de Ebro, mientras que el otro acudirá a Utebo, Sobradiel, Torres de Berrellén, Alagón, Remolinos y Cabañas de Ebro. En ambos casos, su función es evaluar 'in situ' la situación, comprobar el estado de las motas y detectar posibles vulnerabilidades. Entre otros puntos, se vigilará especialmente la depuradora de Utebo, y los accesos a Monzalbarba y Pradilla de Ebro. La Confederación Hidrográfica del Ebro prevé que esta avenida ordinaria alcance la capital con un volumen de unos 1.600 m3/s. La punta de esta crecida llega a Zaragoza este martes 17 de febrero a mediodía o primera hora de la tarde, y lo hará en forma de meseta tras alcanzar su pico máximo, un nivel sostenido que se podría prolongar en torno a 12 horas. Por el momento, el Centro de Emergencias 112 Aragón no ha registrado ningún incidente destacado. Desde este domingo se está en permanente contacto con todos los municipios de la Ribera Alta y la Baja, incluyendo la ciudad de Zaragoza, a los que ha solicitado que refuercen las labores de prevención y vigilancia. En principio, no se prevén daños en los cascos urbanos, aunque sí podría haber afectaciones en tierras de cultivo, casetas agrícolas y granjas.