¿Se pueden tomar medicamentos cuya fecha de expiración ya se haya cumplido?. La farmacéutica y divulgadora Marián García, más conocida como Boticaria García, ha abordado en uno de sus últimos vídeos en redes sociales una de las dudas que a muchos le entran a la hora de consumir un medicamento. ¿Puedo hacerlo si está caudado? «Qué no cunda el pánico», advierte. Según explica la experta, hay dos tipos de personas: quienes tiran los medicamentos el mismo día que caducan y quienes los redescubren años después en el fondo de un cajón, dudando entre desecharlos o tomarlos. Ante esta situación, recuerda que, en general, tomar un fármaco caducado no suele ser peligroso, aunque tampoco recomendable. «Si accidentalmente te tomas un medicamento caducado por algo leve, como un resfriado o un dolor de cabeza, no hay que preocuparse. En el peor de los casos, simplemente no te hará efecto», señala la experta, que matiza que la precaución debe ser máxima si se trata de un tratamiento esencial para una enfermedad grave o crónica, en cuyo caso se debe consultar siempre con un profesional sanitario antes de usar un medicamento que haya pasado su fecha de caducidad. La divulgadora desmonta además uno de los mayores temores asociados a este tema: el posible riesgo de intoxicación. En toda la historia, apunta, solo se ha documentado un caso de intoxicación por un medicamento caducado, concretamente por un antibiótico, lo que demuestra que los efectos tóxicos son extremadamente raros. La divulgadora televisiva también explica cómo se determina la fecha de caducidad. No se prueba en personas tomando paracetamol a lo largo de los años, sino que en los laboratorios se realizan ensayos conocidos como estudios de estabilidad, en los que los medicamentos se someten a condiciones ambientales extremas -de temperatura y humedad- durante varios meses, para ver cómo resisten. «Básicamente consisten en hacerle perrerías a los medicamentos», indica. De esos estudios se obtiene la duración segura de cada fármaco, que suele situarse entre los 12 y los 60 meses. «La caducidad máxima de un medicamento es de cinco años», apunta. Además, recuerda, «como curiosidad», que los comprimidos y cápsulas suelen ser más estables que los jarabes, colirios o inyectables, más sensibles a la degradación.