El filósofo Javier Gomá ha protagonizado este martes la penúltima sesión del Hay Festival Forum de Sevilla , dialogando con la periodista Helena Bertodano sobre el tema ' Ejemplaridad como progreso social' . Se trata de una materia que domina a la perfección, ya que es autor de la llamada 'Tetralogía de la ejemplaridad', cuatro obras imprescindibles donde habla de este concepto como una parte del ser humano para alcanzar la plenitud. Para Javier Gomá, hay que distinguir entre las normas y los ejemplos. «Cuando hablamos de aquella expresión de que hay que predicar con el ejemplo, lo que viene a decir es que, si una persona dice algo, pero luego practica otra cosa, lo que prevalece no es lo que dice, sino lo que practica ». A esto añade que « en el ámbito de la moral, tiene más fuerza el ejemplo que el discurso de palabras . La ley tiene mucha fuerza transformadora, pero transforma sobre todo por amenaza de castigo en caso de incumplimiento. Si una ley establece que hay que pagar impuestos, los pagamos porque, si no lo hacemos, nos multan o nos llevan a la cárcel. La transformación del ejemplo se hace a través del deseo y del corazón. No se hace por miedo a un castigo, sino por la excelencia, por lo que es bueno o bello». A partir de aquí, el filósofo vasco señala que «las leyes que no se cumplen no son transformadoras. Lo mejor es que la ley pueda crear una costumbre y que la gente la cumpla no por miedo al castigo, sino por una convicción propia o educación del corazón . Si prefiero lo correcto por convicción y no por una amenaza de una norma, la probabilidad de que cumpla esa ley es mayor. Si la propia conciencia y el corazón te llevan a una decisión, eso te llevará a la propia convicción». En los escritos de Gomá es fundamental el concepto de que una sociedad debe seguir escandalizándose de lo reprobable. Sobre este asunto, el autor de 'Aquiles en el gineceo' asegura que « una sociedad en donde no existe el escándalo moral sería el ejemplo de una sociedad narcotizada, enferma o muerta . Muchas veces nos escandalizamos por escándalos políticos, pero se produce un pesimismo por la cantidad de veces que nos escandalizamos. Escandalizarnos es un símbolo de condición moral; por lo tanto, el ideal está vivo. Esa viveza del ideal nos irrita o indigna. Si no tuviéramos el ideal en la cabeza, veríamos como normal las corrupciones de ese ideal. Si el ideal pierde vigencia, la sociedad está narcotizada o anestesiada ». Otro tema que suele tratar Gomá en sus intervenciones es cómo se educa la sensibilidad hacia la ejemplaridad en una cultura dominada por la inmediatez y el entretenimiento. Este filósofo dice que «por encima de las convicciones están las inclinaciones. El asentamiento de la moral en el fondo es sentimental. La gente en verdad elige lo que siente. No existirían populistas en una democracia si no hubiera gente que elige esas opciones a partir de un malestar social ». Asimismo, afirma que «la viabilidad de la democracia, el futuro de nuestro sistema, depende de una correcta educación del corazón. Ahí entran la cultura, el cine, la literatura, el arte, la filosofía, etc. Pero, sobre todo, lo importante es el ejemplo. Si abundan personas con conducta ejemplar, posteriormente ese ejemplo se transforma en costumbre. Respecto a si puede existir ejemplaridad sin reconocimiento público o si esta necesita siempre visibilidad para producir efecto social, Javier Gomá lo tiene claro. «En mis libros suelo decir que todo ejemplo es un ejemplo público. No existen los ejemplos privados como no existe un lenguaje privado. Siempre un ejemplo lo es para alguien. Todo ejemplo es un ejemplo público. En mi libro 'Ejemplaridad pública' (2009) defiendo la tesis de que todos los hombres y mujeres del mundo son personas públicas. Eso es así porque todos los hombres y mujeres son ejemplos, y por eso los ejemplos son públicos ». Dice Gomá que una persona ejemplar « lleva una vida que es una propuesta de una vida decente y bella . Es aquella persona que tiene una conducta que invita a una vida buena para quien lo observa. Eso siempre seduce y encierra una llamada a la repetición. Si ves a alguien que lleva una vida saludable, produce una llamada a la imitación». En 'Ejemplaridad pública', este filósofo indicaba que «no hay otro procedimiento que el liderazgo ejemplar de unas personas. Esas personas, a través de un ejemplo, establecen un modelo que genera una repetición. Cuando esa repetición se hace común, llega a la costumbre». Sobre el tema de si las redes sociales favorecen la difusión de modelos ejemplares o, por el contrario, premian conductas superficiales, Gomá indica que «lo que está ocurriendo con las redes sociales es que son expresiones del estado de la sociedad. El estado actual de la cultura es la vulgaridad. Las redes canalizan y potencian eso . El problema son los usuarios de las redes sociales. No hay que cambiar tanto las redes sociales como el corazón de los que usan esas redes. Hay que procurar, pues, que los usuarios de las redes sociales cambien de la vulgaridad a la ejemplaridad». Si este ensayista tuviera que señalar un hábito cívico concreto que impulsaría hoy para mejorar la calidad moral de la democracia, este sería la diferencia entre estructura y coyuntura, entre la actualidad y la realidad . «Una cosa es lo que nos impresiona de una forma inmediata con las noticias y la actualidad, y otra cosa es la realidad. Hay que soportar la lentitud. La ejemplaridad es un aprendizaje de toda la vida; no se es ejemplar para un día concreto de la semana. Mi tesis de la ejemplaridad es que en realidad es la lenta gestación de un ejemplo póstumo . Lo importante es la trayectoria global de una persona, y eso significa aceptar la lentitud. La ejemplaridad siempre la asocio a la lentitud». Por otra parte, María Dueñas ha intervenido también en Hay Festival Forum de Sevilla. La escritora, que se conectó por videconferencia y lamentó mucho no poder estar presencialmente debido a una reciente caída que le ha impedido viajar, conversó con la coordinadora del club de lectura de la Asociación Entre Amigos del Polígono Sur, Laura Díaz , y tres mujeres que son miembros del club: Justina, Maribel y Francisca. En el escenario, conduciendo el acto, estaba también la directora de Relaciones Editoriales del Grupo Planeta, Ana Gavín . Dicho club de lectura lleva funcionando ocho años y se reúne semanalmente, tanto para comentar libros que han leído como para practicar también la escritura creativa y especialmente para generar vínculo y comunidad entre sus miembros, que son sobre todo mujeres. La coordinadora del club explicó que cuando la Fundación José Manuel Lara, que trabaja habitualmente con la asociación, les propuso llevar a cabo esta actividad en el Hay Festival y se les dio la opción de elegir ellas a un autor, las mujeres optaron por María Dueñas, porque les gustaba mucho. La coordinadora comentó también que a las mujeres, que han leído su última novela, 'Por si un día volvemos' -ambientada en la Argelia francesa de los años 20 a los 60- les ha encantado la historia porque «gira sobre temas que tocan mucho a las mujeres en general y sobre todo a las que provienen de determinados estratos de la sociedad». Las lectoras apoyaron las palabras de la coordinadora, asegurando que el último libro de Dueñas había conseguido engancharlas con mucha fuerza a la lectura y que les había conmovido mucho. En este sentido, en un momento de la charla y preguntada por una de las mujeres sobre cómo resumiría su novela en una única palabra, Dueñas dijo que sería «supervivencia». En este sentido, mencionó los orígenes muy humildes de la protagonista, Cecilia, y también cómo la mayoría de los personajes «son recién llegados y apenas tienen arraigo». En esas circunstancias tan adversas, destacó también «la importancia de la solidaridad entre la gente con escasos recursos y especialmente entre las mujeres» . Igualmente, le hicieron otras muchas preguntas sobre la labor de documentación previa a la escritura, la diferencia entre su última novela y sus libros anteriores o la posibilidad de adaptación de este libro a una película o serie, como ya ha ocurrido con otras de sus obras. Este martes se ha sabido también que los UK-Spain British Council Awards 2026 han concedido tres galardones en su edición de este año. Uno de ellos ha sido para la directora de Hay Festival España, Sheila Chremaschi , por conectar cultura. Según el jurado, «ha acercado el Reino Unido y España a través de la cultura, el pensamiento y las artes. Desde la creación y dirección del Hay Festival en España, ha convertido a Segovia en espacio de encuentro internacional. Ha tendido puentes entre tradiciones culturales, inspirando a nuevas generaciones y consolidando a España dentro de los grandes circuitos culturales anglosajones». Los otros dos galardonados han sido el hispanista Paul Preston y la creadora de contenido educativo María González Durán. Por último, Juan Bonilla y Erna von der Walde han mantenido también una conversación con Cristina Fuentes La Roche. El Hay Festival, además de su festival internacional, promueve proyectos literarios como el esperado 'Otras historias del Archivo de Indias' , una antología que publicará Anagrama y que recoge textos de diez reconocidos autores iberoamericanos, relatos de ficción a partir de documentos conservados en el Archivo General de Indias. Cristina Fuentes La Roche, directora internacional del Hay Festival, ha presentado este proyecto work in progress en compañía de su editora Erna von der Walde y de Juan Bonilla, escritor participante. La editora y el novelista y poeta han compartido relatos de memorias universales vinculadas a ambos territorios, especialmente los que relacionan Andalucía con América, así como el imaginario propio que ambos poseen.