El esfuerzo que las hermandades sevillanas tienen que hacer para encajar sus cortejos procesionales dentro del tiempo establecido para discurrir por la carrera oficial cada vez es mayor. Sin embargo, no es igual en todas las jornadas de la Semana Santa. De hecho, aunque están creciendo en conjunto todos los días del gozo, como los denominó Antonio Burgos, lo hacen a un ritmo desigual que acentúa las diferencias entre los ritmos de paso de las cofradías de unas jornadas y otras. Para muestra, un botón. La Madrugada no sólo es la jornada que más nazarenos pone en la calle, sino que además es la que ha crecido más exponencialmente en los últimos años, distanciándose del resto y desembocando en un sobreesfuerzo de las seis cofradías que salen en la noche más mágica de Sevilla dado que el tiempo de paso es limitado y no se incrementa de forma proporcional. Las cifras de la noche del Jueves al Viernes Santo actualizadas del conteo del año pasado arrojan que la jornada puso en la calle 14.232 nazarenos , nada menos que un 43,4% más que dos años antes, en la Semana Santa de 2023. Si tenemos en cuenta el tiempo de paso de los cortejos por la carrera oficial, que oficialmente comenzaban a discurrir por la Campana a las 1.15 horas para terminar a las 7.46 horas (seis horas y media), el ritmo de paso medio en la Madrugada es de 36,5 nazarenos por minuto . Ya que en la Semana Santa de 2026 se va a ampliar la jornada un cuarto de hora por el inicio, dicho ritmo se reduciría ligeramente hasta los 35 nazarenos por minuto. Por poner los números en contexto, la jornada que precede a la Madrugada, el Jueves Santo , de la que cada vez está más cerca temporalmente, presenta unos ritmos de paso mucho más desahogados. También alcanzó su mayor cifra histórica el pasado año, en este caso de 5.838 nazarenos, un incremento del 16,8% en dos años. Las siete cofradías del día del amor fraterno discurrieron por la carrera oficial entre las 17.40 horas y las 22.25 horas (cuatro horas y 45 minutos), lo que supone un ritmo medio de paso de 20,5 nazarenos por minuto , es decir, un 78% más bajo. Como la jornada también se ampliará quince minutos este año —por el final—, el ritmo disminuye en la misma proporción que el de la Madrugada, cayendo hasta los 19,5 nazarenos por minuto. Con los datos del último conteo, las cofradías de la Madrugada serán este año un 79,5% más rápidas que las del Jueves Santo, un esfuerzo que se incrementa año tras año para dar cabida a sus colosales cortejos procesionales en el reducido espacio temporal con el que cuentan. Si desglosamos por cofradías, el Gran Poder es la que se ve obligada a ir a un ritmo de paso más elevado por la carrera oficial con 39 nazarenos por minuto , seguida de la Esperanza de Triana con 38, los Gitanos con 37,5 y la Macarena con 35,5. A cierta distancia de las cuatro más numerosas, completan la nómina de la Madrugada el Silencio, con 29 nazarenos por minuto, y el Calvario, con 27. En lo que respecta a las hermandades del Jueves Santo, la que tiene que ir más rápida, Pasión , encaja dos nazarenos menos por minuto que la que puede permitirse un ritmo más tranquilo de la Madrugada, con 25 nazarenos por minuto. Por detrás se sitúan la Quinta Angustia, con 24; Montesión, con 21,5; los Negritos, con 19,5; las Cigarreras, con 18; los Caballos, con 17; y, por último, el Valle , con el ritmo más holgado y 'sólo' 16 nazarenos por minuto en carrera oficial. Se trata de unas cifras reveladoras en un momento en el que la Madrugada, costreñida al inicio por el final del Jueves Santo y al final por los horarios de la Catedral, está buscando alternativas para ampliar el tiempo de paso de unos cortejos que no dejan de crecer. Este mismo año, ambas jornadas estarán media hora más cerca por el alargamiento de un cuarto de hora del Jueves Santo por el final y el de la Madrugada por el inicio. Las hermandades de una y otra jornada están condenadas a entenderse y alcanzar acuerdos para evitar que el sobreesfuerzo de las cofradías exceda los niveles de lo razonable y de lo materialmente posible.