El sindicato Jupol, la organización con más representatividad en la Policía Nacional, ha señalado que el plan de Semana Santa, para el que se movilizan aproximadamente 2.000 agentes de este cuerpo, provoca que la Comisaría Provincial «quede prácticamente paralizada, especialmente en las áreas de prevención del delito, reacción ante emergencias y labores de investigación». Esta situación, advierte el sindicato, afecta directamente a la seguridad de todos los sevillanos, ya que «reduce de forma significativa la capacidad operativa » de la Policía Nacional en la ciudad durante unos días en los que, además, la población aumenta de forma exponencial debido al turismo. El principal problema, según Jupol, es que muchos de estos agentes terminan realizando funciones que no corresponden a la Policía Nacional , como el acompañamiento de pasos procesionales, la apertura de itinerarios, la salida de las cofradías de sus templos o el control del público y de los conocidos «cangrejeros» de las hermandades. «Estas funciones están directamente relacionadas con la organización del evento», señalan desde el sindicato, por lo que deberían ser asumidas por el Consejo de Hermandades y Cofradías y el Ayuntamiento de Sevilla, a través de los servicios de seguridad propios de las hermandades, la seguridad privada contratada para el evento y la Policía Local de Sevilla, dentro de sus competencias municipales. «Todos ellos pueden y deben participar en estas funciones. Todos, menos la Policía Nacional», subrayan desde Jupol. El sindicato también pone el foco en la organización de las sillas de la carrera oficial, cuyo montaje y gestión económica «podría destinarse a reforzar directamente la seguridad de cada hermandad». Y añaden que garantizar la movilidad de todas las personas y resolver los problemas derivados de la organización del evento es competencia directa del Ayuntamiento de Sevilla. En los últimos días se han conocido algunas medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Sevilla como el control de aforos mediante sensores, la vigilancia con drones o actuaciones de Urbanismo para retirar obstáculos y regular el alumbrado. El sindicato policial considera que se tratan de «iniciativas positivas», pero advierten de que siguen siendo «claramente insuficientes» para garantizar la seguridad integral en zonas de gran saturación. El sindicato advierte también de un riesgo especialmente preocupante, ya que las unidades policiales que deberían actuar como primeros intervinientes ante un posible atentado terrorista o un incidente con múltiples víctimas (IMVI) se encuentran durante esos días dedicadas a garantizar el paso de las cofradías . Desde Jupol, no obstante, reiteran su total disposición a colaborar con todas las administraciones para mejorar la seguridad de Sevilla, pero consideran que ha llegado el momento de abordar esta situación con seriedad y responsabilidad institucional, priorizando la seguridad ciudadana real por encima de la organización de los cortejos procesionales.