Amenazas de muerte constantes, insultos y descalificaciones. Andrea Ropero ha vivido una etapa delicada por el acoso que ha vivido en redes sociales. De esto ha hablado para el programa 'Equipo de investigación' de Gloria Serra en un especial donde se ha abordado el tema y este lunes ha estado en directo en 'Más Vale Tarde' (La Sexta) con Iñaki López y Cristina Pardo para contar su experiencia. Junto a ellos, Beatriz de Vicente, abogada de cabecera del programa, que también ha dado su particular visión sobre lo que está ocurriendo en este tipo de plataformas. Todo ello por el amparo que da «el anonimato», y así lo ha explicado la propia Andrea Ropero. Empezó a recibir insultos y amenazas en X de cuentas que era imposible identificar. Al ir acumulando comentarios de ese tipo fue que habló con la propia policía que le dio el impulso que necesitaba para poner una denuncia: «Me dijeron que lo hiciera, porque sino algún día podría llegar a pasar algo…». Y así lo hizo. En su caso, el culpable de ese tipo de actos fue detenido y condenado, de ahí que la periodista anime a todo el mundo a denunciar si es víctima de hechos similares: «La gente debe ver que si se denuncia, en algunos casos, se llega hasta el final y les llega, les condenan, y por eso hablé con 'Equipo de Investigación'. Tenía miedo de hablar pero pensé que debía hacerlo». Beatriz de Vicente ha referido que es un tema complejo y que es necesario avanzar en legislación. Sí ha compartido lo que ella considera que sería el siguiente paso: «Creo que sería interesante que se les haga responsable de no quitar esos mensajes, de mantenerlos, de sostener». Iñaki López ha añadido que se podría prohibir «que se abrieran cuentas como personas anónimas, que todas tuvieran que tener una identificación» y Cristina Pardo ha apuntado que otra opción sería «cobrar por abrir cuentas anónimas, para que les cueste el dinero, y seguro que se abrirían muchas menos». Andrea Ropero ha hecho una reflexión que ha dejado a todos pensando al respecto. La reportera ha sentenciado que se pregunta «cómo es posible que las redes sociales, X en este caso, censure una foto de una teta y no sean capaces de detectar 'te voy a matar'. Es evidente que saben lo que se está diciendo».